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No hay favorito

Mientras los Yanquis y los Lakers dominan en el béisbol y el baloncesto, respectivamente, la NFL es exponente fiel de lo impredecible.


La NFL tiene algo que otras ligas no pueden presumir. Luego que los Patriots vencieron a los Rams en el último Super Bowl, los de Nueva Inglaterra se convirtieron en el tercer campeón consecutivo de la NFL, tras una campaña previa con saldo negativo.
Mientras los Yanquis y los Lakers dominan en el béisbol y el básquetbol, respectivamente, la NFL es exponente fiel de lo impredecible y la campaña del 2002 promete seguir en la misma dirección.
La liga estrena formato, ahora dividida en ocho divisiones conformadas por cuatro equipos, incluyendo el debut de la nueva franquicia: los Texans en Houston. Uno que otro equipo no pasa de lo mediocre, pero una buena mayoría posee aspiraciones legítimas de clasificarse a los playoffs.
Es por eso que nadie pierde las esperanzas de revertir mal rumbo como lo hicieron los Patriots, que tuvieron marca de 5-11 el año previo para luego alzarse con la corona, siguiendo los pasos de los Ravens y Rams.
Esto ocurre más que todo por el estricto tope salarial que impera en la NFL, el cual impide que se disparen las nóminas. En muchas ocasiones los equipos se ven forzados cada año a desprenderse de titulares. A esto se suma la posibilidad de la lesión de una ficha clave, cuyas consecuencias puede ser devastadoras.
El caso típico ocurrió con los Broncos, favoritos para ganar el título en la Conferencia Americana. Su estelar receptor Ed McCaffrey se rompió una pierna en el primer partido de la temporada y Denver quedó con marca de 8-8, fuera de los playoffs.
En los pronósticos para este año, los Titans se asoman como el equipo llamado a emular lo hecho por los previos campeones. El equipo de Tenesí tuvo foja de 7-9 en buena medida por las dolencias que atormentaron al quarterback Steve McNair y al running back Eddie George, su dos estrellas indiscutibles.
Los Titans fueron al Super Bowl hace tres temporadas perdiendo ante los Rams, y esta vez confían no sufrir los obstáculos del año pasado. En lo general, la liga luce muy balanceada en cada una de sus divisiones, por eso no hay un claro favorito.
Quizás la más fuerte es el Este de la AFC en la que están los campeones Patriots, los Jets de Nueva York y los Dolphins de Miami por lo que sería posible que uno de éstos quede fuera de la postemporada.
Los Jets lucen a punto en todos sus frentes, mientras que los Dolphins contrataron al running back Ricky Williams con lo que esperan finalmente superar su eterno problema de acarrear el ovoide.
Tampoco se puede menospreciar al otro equipo en la división, los Bills, que buscan regresar a los primeros planos con Drew Bledsoe, su nuevo quarterback.
Los Steelers de Pittsburgh no deberían tener problemas para dominar en el Norte de la mano del enigmático quarterback Kordell Stewart y ante las diversas falencias de los Browns, Bengals y Ravens.
El rival más peligroso que enfrentan los Titans en el Sur son los Colts, ahora bajo la dirección de Tony Dungy, un entrenador que le pone énfasis al ataque y con el brazo de Peyton Manning más no se puede pedir. Unos Jaguars de Jacksonville en descenso y los novicios Texans se pelearían los otros lugares.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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