Las dos grandes dinastías de la NBA, los Celtics de Boston y Los Ángeles Lakers, que la pasada temporada también protagonizaron las Finales de la NBA, en la presente todavía no han podido clasificarse para luchar por el título de sus respectivas conferencias y tendrán que disputar el séptimo y decisivo partido.
La cita será hoy para ambos equipos, y también en sus respectivos campos del Northbank de Boston, donde los Celtics recibirán a los Magic de Orlando, y el Staples Center, de Los Ángeles, donde llegaran los Rockets de Houston.
Los Magic, con el pívot Dwight Howard, se impusieron por 83-75 a los Celtics en el sexto partido de la Conferencia Este y empataron a 3-3 la serie que disputan al mejor de siete.
La misma suerte corrieron los Lakers, en el Toyota Center, de Houston, donde los Rockets con la inspiración encestadora del base Aaron Brooks y del alero argentino Luis Scola sorprendieron de nuevo al equipo angelino con un marcador final inapelable de 95-80.
Howard respondió a la reivindicación que había hecho de recibir más veces el balón dentro de la pintura con un doble-doble de 23 puntos y 22 rebotes que iban a ser demasiado para unos Celtics que no tuvieron su mejor control de balón --19 pérdidas-- y esta vez no surgieron con los tantos decisivos.
El pívot estrella de los Magic dominó por completo el juego bajo los aros al anotar 9 de 16 tiros de campo y superar de nuevo la barrera de los 20 rebotes, que le permitieron llegar a los 22 partidos de la fase final con dobles dígitos en ambos apartados.
El alero Rashard Lewis con 20 puntos fue el segundo máximo encestador para los Magic, que tuvieron el apoyo del alero francés Mickael Pietrus, su mejor reserva, y el base titular Rafer Alston, que lograron 11 tantos cada uno.
Ahora sí que los Lakers tienen un problema con los Rockets, que volvieron a realizar su mejor baloncesto de la temporada, en el sexto partido para vencerlos y ponerlos al borde del abismo de la eliminación.
El séptimo y decisivo partido decidirá al finalista que se enfrentará a los Nuggets de Denver, que ya están clasificados después de ganar 4-1 la serie ante los Mavericks de Dallas.
Brooks con 26 puntos, incluidos ocho en el cuarto y decisivo periodo, encabezó al ataque de los Rockets, que también tuvieron a Scola, que aportó un doble-doble de 24 tantos, su mejor marca como profesional en la fase final, y 12 rebotes.