El diamante... terreno cristalino, puro y perfecto, que ha sido testigo de la historia del béisbol panameño, volvió a ser manchado por la violencia.
En esta ocasión, la protagonizaron las novenas de Chiriquí y Panamá Metro. ¿La violencia se habrá tomado el béisbol?
Para el ex selección nacional y comentarista Eric Espino, estos son actos esporádicos del béisbol panameño.
“Nuestro béisbol es muy puro. Lo que sucedió es malo, pero es producto del calor del partido. No se debe repetir, pero son las ganas de llevarse la victoria, son dos equipos buenos”, agregó Espino.
Un peligro real.
Espino también recalcó que lo peligroso es la actitud de los fanáticos.
“Hay personas que no se pueden controlar y agreden a los demás. Esto es muy peligroso, al estadio asisten muchas familias con niños que podrían salir afectados. Podríamos copiar el sistema de las Grandes Ligas, en el que no se vende alcohol hasta la séptima entrada”, añadió el primer pelotero en conectar 500 hits en los campeonatos nacionales.