El presidente Hugo Banzer, un viejo general que gobernó tanto en dictadura como en democracia, se apresta a dimitir oficialmente hoy ante el Congreso, derrotado por un cáncer pulmonar, en favor de su vicepresidente Jorge Quiroga, en una ceremonia que se realizará en Sucre.
El renunciante jefe de Estado, encabezó ayer una última sesión de gabinete de ministros en esta ciudad, al sudeste de La Paz, durante la cual, en su postrer acto de gobierno, aprobó el congelamiento del precio de los carburantes de consumo masivo.
“No me voy del todo, siempre estaré con ustedes”, afirmó el mandatario al despedirse de sus más cercanos colaboradores durante una reunión que tuvo lugar en la Prefectura (gobernación) local, según el portavoz oficial Manfredo Kempff.
El anciano gobernante de 75 años de edad que regresó el sábado a Santa Cruz desde Washington, en donde se somete a un tratamiento de quimioterapia, ha cumplido una intensa actividad en su ciudad natal antes de renunciar aquejado de un cáncer de pulmón irradiado al hígado.
Banzer renunciará a las 10:00 de la mañana en una ceremonia en la Casa de la Libertad, que sólo albergará a 150 personas entre ministros, congresistas, autoridades militares y diplomáticos.
El general, que gobernó encabezó un régimen militar de mano dura entre 1971 y 1978, aseguró ayer el respaldo de sus aliados socialdemócratas y populistas para su sucesor, el vicepresidente Jorge Quiroga.
El ex presidente Jaime Paz Zamora (1989-93) y el empresario Johnny Fernández, líderes del socialdemócrata Movimiento de la Izquierda Revolucionaria y de la populista Unidad Cívica Solidaridad, respectivamente, aseguraron su concurso en el futuro gobierno de Quiroga, según confirmaron al cabo de reuniones por separado con Banzer.
Con una apretada agenda en su último día de presidente, Banzer llamó a intensificar la lucha contra la corrupción y la pobreza, dos asignaturas pendientes convertidas en verdaderas pesadillas durante su administración.
Durante una intervención ante sus partidarios, el mandatario confesó que “quisiera que los bolivianos me recuerden sólo como un sembrador, no como sembrador de ilusiones sino como el sembrador de realidades”.
Banzer aprovechará la apertura de la legislatura 2001-2002 para dar un informe de su gobierno y dimitir por razones de salud, en una ceremonia que coincide con la celebración del 176 aniversario de la independencia boliviana.