Como nunca antes, los periodistas y los medios de comunicación se han convertido en sujetos de la noticia y no en facilitadores para que esta llegue a la sociedad. ¿La causa? Existe un grupo dedicado al “sicariato de la palabra” y a la defensa oficiosa. Pero, del otro lado, también están quienes solo ven noticia en los escándalos y la sangre.
Esas son algunas conductas que ha observado la veterana periodista, docente y dirigente Norma Núñez Montoto, quien reclama el cese de estas prácticas en pro de un ejercicio más puro, por lo menos, en cuanto concierne a la cuestión de informar o transmitir noticias.

Núñez Montoto no niega que son tiempos difíciles para el ejercicio de la profesión, pero advierte que existen prácticas que tienden a distorsionar el ambiente y favorecer intereses que no siempre responden a la verdad y a los genuinos propósitos del periodismo.
¿Qué representa el Consejo Nacional de Periodismo (CNP)?
El rol que tiene el Consejo, como está integrado por una membresía variada que incluye dueños de medios, periodistas, organizaciones sindicales y las universidades, es procurar elevar el nivel del ejercicio del periodismo. A participar de eso y sobre la base de un componente muy importante, sin el cual no puede hacer un buen periodismo, que es la ética y defender la libertad de expresión en todas las direcciones en que esta se expresa.
¿Se puede reclamar libertad de expresión sin ética?
Yo siento que no se puede hablar de una libertad de ética del periodismo o ética periodística si tú no tienes un proyecto de vida en ética. No puede haber una ética para unos y otra para otros. En ese sentido la ética como base fundamental para el ejercicio de cualquier profesión, te permite un ejercicio de calidad, de probidad, de excelencia. Yo creo que la ética garantiza que tú seas un buen profesional. Así la ética hace que hagas un alto antes de decidir que esta es la información que hay que publicar. Siempre te preguntas a quién le hace daño, qué gana la sociedad con esta información, cómo construyo un mejor país o sociedad a través de esta información y sobre esa base, ese alto en el camino antes de publicar, se hace una buena práctica.
¿El CNP ha hecho un balance del comportamiento ético de los periodistas?
Hay de todo. Tú lo has visto, trabajas en un medio, yo he trabajado más que nada corresponsalía extranjera, televisión y radio, sin embargo hay de todo en todos los lugares. Todos queremos tener la razón, lo importante no es que prevalezca la razón mía, lo que debe prevalecer es una verdad que favorezca a la sociedad. Si yo insisto en imponer mi punto de vista no estoy haciendo un buen periodismo y ese es uno de los llamados que hacemos a los profesionales del periodismo, que busquen, que sean exhaustivos en la búsqueda de la verdad. Creo también que el periodista no debe infundir miedo, sino credibilidad y no debe estar investigando escándalos, sino debe investigar soluciones. No buscar siempre los problemas sin proponer una solución. En ese sentido se equilibra un poco y la sociedad se asusta menos con la noticia.
Pero, los hechos están allí, no se inventan
Hay veces que uno no quiere ni ver noticias porque los periódicos, las radioemisoras y la televisión están llenos de una realidad que no se puede esconder y es que hay sangre, delincuencia, inequidad, desigualdad y hay corrupción en todos los bandos.
¿Diría usted que en los medios se ha pontificado lo negativo?
En términos generales no. Lo que pasa es que si la realidad es negativa el periodista no la puede cambiar o pintarla de un color bonito. Lo que el periodista sí tiene que hacer es ser objetivo y hacer un aparte para que su opinión no prevalezca en la transmisión de la noticia. Una cosa es informar y otra opinar. Lo que he escuchado en algunos que tratan de introducir la opinión del medio, siempre que caen un poco en cuestiones que no son de carácter constructivo y allí es donde creo que estamos fallando.
Hay un viejo debate sobre la incursión de personas que no son periodistas estrictamente hablando, pero hacen el trabajo de informar.
¿La raíz del problema puede venir por allí?
Eso ha existido siempre. Yo lo que siento es que el periodismo tiene que ser ejercido por quienes manejan y dominan el tema de lo que nos pasa. No tienes que ser un “todólogo”, lo que tienes que hacer es sufrir con el ser humano lo que le está pasando y serás el mejor periodista.
¿Hasta qué punto sufrir con el ser humano lleva al periodista a hacerse parte de la noticia, a protagonizarla?
Tú no te puedes aislar de la realidad. Es decir, si te mandan a hacer una cobertura en un área marginada o a una cárcel puedes tener un contacto más directo con la realidad. Tú no puedes hacer periodismo sentado en una silla.
Si, pero otra cosa es que el periodista se convierta en parte de la noticia
El periodismo, si es para informar, tiene que ser objetivo y no se debe parcializar hacia ningún lado. La pasión del periodismo no es tomar partido, es estar del lado de la verdad, no importa de qué lado esté esa verdad. Si tú demuestras que al final la verdad no está del lado que tú decías, estás obligado a decirlo; eso es un verdadero periodismo; no favorecer o defender una causa porque hay un político, un funcionario o un empresario al frente. La verdad no está detrás de ellos, está en otros lugares y usted tiene que buscarla.
¿Cómo analiza los ataques que antes eran una rareza y ahora parecen una práctica común?
Tenemos que basarnos en la información que prevalece y a través de la cual nosotros hemos recibido los detalles. Por ejemplo, nos damos cuenta que hubo una entrevista a una persona que aparentemente dio su nombre, pero que no dio su cara. En este caso la persona aparentemente se identificó, pero no quiso mostrar su cara para que la sociedad no lo rechazara. Se hace esa denuncia en la que se plantea que hay un equipo de personas que trabajan y que de oficio responden supuestos ataques que le hacen al Gobierno y que les pagan por eso, allí considero yo que está el detalle que no puede considerarse eso como periodismo, porque si a mí me pagan para trabajar en un medio, es muy distinto a que si me pagan para atacarte a ti porque has declarado una verdad dando tu nombre y que en oposición a lo que tú estás diciendo te ataquen aduciendo que son periodistas y tienen libre expresión. Eso es distorsionar el verdadero sentido de la libertad de expresión, esos ataques deben parar. Yo creo que esta sociedad no merece lo que está pasando. Porque hay un detrimento de la imagen del político y del periodista, o del que se pone la envestidura de periodista y no lo es; porque esa es otra cosa, usan la camiseta de periodista para algunas cosas y la camiseta de políticos para otra. Es fuerte decirlo, pero eso es un sicariato de la palabra y el periodismo no es eso. No puedes vender la palabra como si fuera una mercancía, el periodismo es un servicio y no un negocio. Hay que ponerle un alto al sicariato de la palabra.
¿Es justo ligar al Gobierno con las opiniones disgregadas en ciertos espacios y medios específicos e identificables?
Lo dijo el denunciante, en el caso del Canal 2, es que él formaba parte de un grupo y que no le habían pagado.
Me refiero a los casos en los que los rostros, las voces y los nombres son públicos y notorios.
Yo no puedo comprobar eso. Incluso en el comunicado dijimos que es una televisora propiedad o coordinada por determinada persona. Lo que sí puedo decir es que si la persona hace una acusación de esa naturaleza y que se responde a una acusación de ese tipo de esa manera, pareciera que no tuviera nada más que decir. Por eso me parece que el llamado al presidente es importante porque a nombre del presidente hay mucha gente hablando y a nombre del presidente la gente alza banderas de libertad, pero ellos mismo acaban de decir que estaban trabajando y que no les estaban pagando, quiere decir que no se vendieron a un buen postor y ese postor no fue tan tonto como para firmarles un contrato para que después ellos vinieran a reclamar daños y perjuicios. ¿En qué han quedado? ¿Cómo queda una persona que vendió su opinión y que no le han pagado? ¿Quién les cree? No tienen credibilidad.
¿A usted la han atacado?
Cuando asumí la presidencia del CNP dije que estábamos dispuestos a dialogar, pero sin diatribas. Y en ese mismo canal, donde ahora atacaron a Castalia Pascual, dijeron pestes de mí. Dijeron que le había entregado el Sindicato de Periodistas a Noriega, aunque cuando yo fui presidente del sindicato el jefe de gobierno era Torrijos y no sé cuántas cosas dijeron, cuando no había hablado, sencillamente había pedido un diálogo.
¿Pareciera que el periodismo está dividido en dos bandos:
Uno a favor del Gobierno y otro en contra?
Yo creo que hay reconocer lo bueno y lo malo. No pienso que haya que estigmatizar al Gobierno. Este Gobierno ha hecho cosas pésimas, pero también está haciendo cosas muy buenas que yo pienso y creo que pueden hacer que este país tenga una vida más tranquila. Yo quisiera ver el Metro, porque sí yo estoy sufriendo el tranque y ese sopor que se produce, entonces yo también quiero ver el Metro porque merezco eso. Entonces hay que hacer la docencia sobre cómo vas a vivir después, en vez de resaltar el tranque, porque sabemos que después viene la zanahoria que es el Metro. Entonces yo no puedo estar diciendo que todo lo que los gobiernos hacen es malo; nosotros lo que no tenemos que estar diciendo por delante es la palabra miedo y descalificar todo lo que hace el Gobierno, eso no me parece correcto. Todo no puede ser malo, este es un país para vivirlo.
Esta semana usted dijo que pudiéramos llegar a la situación de México, donde se decapitan a periodistas.
¿Tan serio es el asunto?
Pienso que hoy estamos viviendo peores momentos. Yo te aseguro que estamos viviendo peores momentos
¿Por qué?
Porque antes había otros estilos para hacer el periodismo. Acuérdate que una vez hubo tal impaciencia de una persona que le metió un tiro a un periodista. Yo decía que el asesinato de un periodista no acalla la verdad y me dijeron que aquí no ha habido. Entonces yo digo, bueno, vamos seguir esperando que lo haya para denunciarlo. Y lo digo porque aquí no hay tolerancia y sí creo que puede venir una situación que no podamos agarrar como corresponde y no podamos sujetar esos hilos, porque estamos como si estuviéramos siendo monitoreados por gente que nos empuja hacia el enfrentamiento.
¿Usted está diciendo que los periodistas o el periodismo están siendo utilizados?
No. Pero nos quieren utilizar.
¿Quiénes?
Todas esas fuerzas que nos ponen a pelear. Yo hice un par de comunicados al comienzo de mi gestión, pero ya, porque no puede ser que tengamos que salir con un comunicado cada vez que alguien dice algo. Entonces la gente no nos va a creer.
¿Según su experiencia, hay medios que se dedican a realizar campañas?
Hay cosas como de oficio. Pero esos no son periodistas, yo no voy a hablar de ellos. Yo hablo del periodista, del profesional que vive la profesión. El que no es periodista se vende como se ha visto, que no les pagaron y no les van a pagar. Los que hacen campañas o anticampañas no son periodistas. También hay una clase política en franca decadencia y nosotros no podemos ser el objeto de sus vaivenes.