El entrenador del Barcelona, Luis Enrique Martínez, admitió ayer que su equipo está "fastidiado" tras la derrota "inesperada" que el sábado sufrió ante el Alavés y señaló que sus jugadores "tienen muchas ganas de competir" en el partido que disputarán ante el Celtic de Glasgow.
El Barcelona debuta hoy en la Liga de Campeones y el técnico azulgrana enfatizó, en la rueda de prensa previa al choque, la importancia de "empezar bien en una competición tan corta", más aún después del último tropiezo liguero.
"Es básico empezar bien el torneo, básico para nuestra moral después de la derrota liguera inesperada", aseveró ayer el preparador asturiano.
"El equipo está fastidiado, evidentemente, porque no nos gusta perder en casa, pero más allá de ese fastidio, tenemos el ciclo más corto sin descansar después de jugar el sábado. Tenemos muchas ganas de competir mañana (hoy), muchas ganas de ver un Camp Nou a tope en una competición que nos apasiona", subrayó.
Por su parte, el entrenador del Celtic de Glasgow, Brendan Rodgers, dijo que su equipo no tendrá "miedo" ante el Barcelona, si bien es consciente de que sus jugadores no podrán discutirle el balón a su rival y deberán ser muy "estrictos" defensivamente.
El norirlandés no renuncia a dar la sorpresa en el Camp Nou y afirmó que su equipo llega en un "buen momento", tras la victoria (5-1) en el derbi contra el Rangers.
"No tendremos miedo. Sabemos que somos un equipo que tendrá que defender con los once jugadores y que algo tendremos que hacer con el balón cuando lo tengamos", analizó el estratega.