El comisionado de la Liga Nacional de Fútbol (NFL), Paul Tagliabue, envió un mensaje claro a todos los jugadores profesionales de que no se va a permitir más las excentricidades cuando hayan conseguido llegar a la zona de anotación.
Llamadas de teléfono con un móvil después de una anotación no se permitirán más porque el jugador que lo haga va a sufrir graves consecuencias disciplinarias. Tagliabue fue categórico al decir que habrá tolerancia cero en las excentricidades que algunos jugadores hacen después de conseguir un "touchdown".
El receptor Joe Horn, de los Saints de Nueva Orleans, fue el que puso de moda el año pasado cuando en un partido televisado a nivel nacional después de hacer un "touchdown" se fue a buscar un teléfono móvil que tenía guardado en uno de los soportes de los palos de la portería y llamó a su casa. La liga lo multó con 30.000 dólares, pero muchos consideraron que el castigo tendría que haber sido mayor.