Deportes

No se trata de soplar y hacer botellas


La profusión de las carreras de transmisión simultánea, aunque pueda ser un buen negocio para la empresa hípica y para los apostadores, también se ha convertido en dolor de cabeza para los comentaristas y narradores.

Recién el sábado pasado escuchábamos a Ítalo Candanedo alzar su voz de protesta por una queja que fue presentada por un escucha, el cual resentía que no se dieran todos los dividendos de los más de cuatro hipódromos que se presentan simultáneamente, además de las locales.

Dos días después, “Quique” Santos, otra voz insignia, comentaba lo injusto que suelen ser los “fanáticos” cuando el narrador se equivoca en determinar al ganador en un final estrecho o se confunde con los colores de algún participante.

 

No es que querramos erigirnos en paladines de los colegas, puesto que todos tienen suficientes espuelas para defender su causa, pero a decir verdad, la labor que están llevando adelante es encomiable, si se considera las condiciones en que se programan las carreras y las limitaciones técnicas que padecen.

Quien suscribe no es neófito en la materia, puesto que también hemos estado del otro lado: comentando, narrando, pendiente de comerciales y cruzando los dedos para que no se caiga la señal.

Se trata de un trabajo apasionante, pero que exige disciplina y concentración y si se equivocan los que sólo atienden un evento, qué puede esperarse de quienes tienen que cargar el santo y repicar la campana.

 

No es fácil. Nadie quiere equivocarse, pero es inevitable. Sigan adelante que para unos es más cómodo ver los toros desde la barrera, en vez de tomar la banderilla y tirarse al ruedo.


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357106
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América