El jefe de Estado de Ecuador, Gustavo Noboa, que recibió ayer la banda presidencial en una ceremonia celebrada en el Parlamento, pidió unidad a sus compatriotas e hizo un llamamiento a trabajar en conjunto para sacar al país de la crisis en la que está sumergido.
"Por favor, por favor, trabajemos juntos por un nuevo país. En lo que a mí corresponde procederé siempre fiel a los dictados de mi conciencia y con estricto apego a los mandatos de la Constitución, a ejercer mi atribución con la rectitud y energía que he impuesto en todos los actos de mi vida", dijo Noboa.
Noboa pidió el apoyo del Congreso para gobernar a Ecuador, que trata de salir de una agitada crisis que llevó al derrocamiento del ex mandatario Jamil Mahuad.
Noboa, un abogado de 62 años, asumió el poder el sábado después que una sublevación indígena y militar que estalló el día anterior derribó a Mahuad, de quien era vicepresidente.
Mientras Noboa pedía la mano del parlamento unicameral de 123 miembros, autoridades dijeron que trabajan a marcha forzada para enviar al Congreso la próxima semana las leyes que apoyarán la implementación de la dolarización de la economía.
La iniciativa fue anunciada por Mahuad antes de su caída y apoyada por Noboa. "Por favor, por favor, trabajemos juntos por un nuevo país", dijo Noboa minutos después de vestir por primera vez la banda presidencial, que le fue colocada por el jefe del Congreso, Juan José Pons.
"Invoco a la patriótica sensibilidad de los legisladores para reconocer la ruda realidad que afecta al Ecuador, la tarea de solucionar los requerimientos populares debe constituir obligación mancomunada", agregó ante un auditorio repleto de más de 100 políticos, diplomáticos, empresarios y militares.
Sin ese apoyo, Noboa avisoró que la "ingobernabilidad" en el Ecuador podría seguir. Ecuador se debate en una severa crisis económica, que en 1999 trajo una inflación de 60,7 por ciento, una devalorización de la moneda de 67 por ciento, una contracción del Producto Interno Bruto de un 7,5 por ciento y una moratoria de la deuda externa de más de 13.000 millones de dólares.
A ello se le sumó una tasa de desempleo de 17 por ciento y una creciente pobreza que afecta al 62,5 por ciento de los 12,4 millones de ecuatorianos.
Según analistas, la independencia política de Noboa, quien no tiene afiliación con ningún partido, le abre un campo para forjar alianzas que le sirvan de base para atacar la honda crisis económica del país.
Aunque los bloques políticos aún no definen una postura frente a Noboa, aisladamente varios diputados han dicho que lo apoyarán porque el país no puede soportar una agudización de sus problemas.
El secretario de la administración, Marcelo Santos, dijo a periodistas que las leyes para la dolarización serían enviadas la próxima semana.
La dolarización de la economía fue anunciada el 9 de enero por el derrocado Mahuad y Noboa la ratificó como eje de su gobierno, que acabará en enero del 2003.
Ecuador, que tiene 1.273 millones de dólares en reservas, no es el primer país latinoamericano que adopta al dólar como su moneda. Panamá lo hizo hace años y Argentina apeló a la llamada convertibilidad, que ató el peso al dólar en 1991.
La dolarización en Ecuador regirá bajo una paridad de 25.000 sucres por cada billete verde.La moneda local se reservará para pequeñas transacciones.
Frente al debate sobre el papel que tuvieron los militares sublevados, el gobierno señaló que trabaja para limar las fisuras existentes.
"Creo que estamos en el camino correcto para que desaparezcan esas fisuras", dijo el flamante ministro de Defensa, Hugo Unda, un alto oficial de la marina en servicio pasivo.
Señaló que los militares insurrectos que están detenidos serán juzgados bajo "los más estrictos procedimientos de justicia".
Fuentes oficiales han señalado que mandos medios del ejército ecuatoriano estuvieron involucrados en la asonada golpista y algunos están recluidos en recintos militares en Quito.
Para analistas, la lentitud de Mahuad en resolver la crisis económica fue lo que germinó un alto descontento social y, por ende, su caída.
En su discurso ante los legisladores, diplomáticos, el Gabinete y el alto mando militar y policial, el jefe de Estado señaló que "la salvación nacional es una tarea que compete a todos los ecuatorianos sin distingo de ideologías y credos".
Puntualizó que tiene la decisión de superar todo obstáculo ante el "patriótico afán" de alcanzar el bienestar colectivo.
"Hago un llamamiento a la unidad nacional, a la reconciliación nacional y a la solidaridad entre ecuatorianos.Iniciemos juntos, sí juntos, el largo y sacrificado camino que nos conducirá a la conquista de un futuro de esperanza", expresó.
Noboa recordó que se presenta ante el Parlamento siguiendo "el mandato constitucional" que, en su calidad de vicepresidente, le obligaba a suceder al jefe de Estado, Jamil Mahuad, en caso de ausencia del mismo del poder.
Mahuad fue derrocado por un golpe de Estado el pasado viernes después de que un grupo de militares rebeldes apoyara a los indígenas que habían ocupado el Parlamento y desconocieran a los tres poderes del Estado, lo que Noboa calificó como un "insólito atentado contra el orden constitucional".
Se formó entonces una Junta de Gobierno con un militar y dos civiles, que se diluyó tres horas después y dio paso a la sucesión presidencial que puso a Noboa en el poder.
El Parlamento lo ratificó tras declarar que Mahuad había "abandonado" el cargo. Por ello, Noboa señaló que su derecho a acceder a la Presidencia "nace de la voluntad popular libremente manifestada en las urnas", cuando llegó al Ejecutivo con Mahuad.
Ratificó que Ecuador "está sumido en la mayor crisis de su historia", y por ello no puede "ocultar que la dolorosa crisis que afecta a las grandes mayorías ha dado origen a la proliferación de un espíritu de inconformidad popular".
El presidente reconoció que los indígenas ecuatorianos merecen una atención urgente, pero no reveló acción alguna de inmediato.
Añadió que es necesario aplicar un transparente sistema judicial, que junto a correctas acciones desde otros sectores, "permitirán que los ciudadanos vayan recobrando la confianza que deben inspirar las funciones del Estado".
"Debemos tener plena conciencia -expresó- de que un generalizado ambiente de ingobernabilidad ha llevado a Ecuador a la dramática situación actual".
Noboa recibió la banda presidencial y la condecoración a la orden nacional al mérito en el Grado de Gran Collar de manos del titular del Parlamento, Juan José Pons, del partido Democracia Popular (DP), del derrocado presidente Mahuad.
"Ecuador sale de una pesadilla de horror y vergüenza", dijo Pons en referencia a la crisis político-institucional que poco a poco supera el país.
No se ha respetado "la democracia, se ha mancillado la patria cuando irresponsablemente se ha empujado a grupos sociales y a jóvenes oficiales de las Fuerzas Armadas a un intento golpista", manifestó Pons, quien aseguró que "se ha fracturado la unidad nacional".
"Nos hemos, por ahora, reintegrado a la normalidad, hemos recuperado el estado de paz", dijo, y añadió que "la razón, inteligencia y justicia nos están dando la última oportunidad (...), el futuro nos exige coherencia, desprendimiento".EFE