Deportes

Nombra una comisión


El editor contesta: 

Cuando fungimos como presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Comunicación Social, fuimos parte de muchos grupos de diálogo y para cada contratiempo, no dudábamos en  nombrar una comisión negociadora.

Recordamos que en esa época, una de las colaboradoras de nuestro grupo, que era  calificado entre los “sediciosos”, nos recriminaba el hecho de que para todo se nombraba una comisión. Ella era más radical, le gustaba resolver los diferendos en la calle.

 

Lo que nuestros críticos no entendían en ese momento era  que la experiencia, en todas las épocas, evidenciaba que sólo ante una mesa y  sentados frente a frente, es que los hombres pueden hacer valer sus  derechos, evitar la guerra o propiciar la paz.

En estos tiempos, parece que ganó la corriente que se oponía a que “para todo se nombrara una comisión”.

Ahora, si la escuela está destartalada, si el agua no fluye por el acueducto o si sencillamente se quiere un cuadro de juegos en el barrio, la solución es cerrar las calles, sin importar que se perjudique a otros y que finalmente no lleguen de manera inmediata las respuestas a las reclamaciones.

 

Por eso, seguimos creyendo que los verdaderos líderes primero hablan, primero convencen y al final vencen. Lo demás, son actos de torpeza.

 

Inquietud

 

Manuelita, Sr Egbert:

En El Rincón de Madelag del domingo, vimos con agrado que menciona la siembra de bibliotecas en barriadas, que es parte del sueño de PIALI (Programa Internacional de Literatura Infantil), del cual soy coordinadora. Cómo nos gustaría que nuestro querido Panamá contara con una biblioteca infantil en cada barriada. Otra parte del sueño es que Panamá cuente con una biblioteca infantil conjuntamente con su banco del libro y centro de documentación, como existe en la mayoría de los países. Esta inquietud no nace de hoy; la Revista Cultural Lotería No. 375 de enero-febrero de 1990 publicó un artículo mío titulado Factores Positivos para Establecer una Biblioteca Infantil y señalaba que el lugar sería en la antigua casa club en el Parque Omar, que solo requeriría reacondicionarse. Este sueño aún persiste porque no se ha cumplido. Hubo por un corto tiempo un banco del libro como parte de MEDUCA, pero terminó en nada.Confiamos que con el cambio, que muestra mucho interés en la educación, este sueño se convierta en una realidad.

Hena Zachrisson

 


Sobre entrevista

Las ideas para la educación que aporta la prof. Margarita son un ejemplo que debería tener la nueva ministra para cambiar verdaderamente la educación en Panamá. Sobre todo, la de fundar en los centros educativos de barrios de alto riesgo, escuelas de teatro y de arte. Está acorde con la idea de la señora Madelag de crear bibliotecas en los barrios. Si cada cantina y bodega se transformara en una biblioteca o en una escuelita de arte, este país sería otro. La prof. Margarita y Madelag no sueñan, es una utopía realizable que se puede lograr con una política cultural de país.

Carlos Fong

Son palabras llenas de luz las de la profesora margarita. Luz al final de un túnel de años perdidos en lo cultural y en lo educativo.

Carlos Wynter

Penonomé siempre fue cuna de grandes personajes, con una marcada educación y cultura, Dios quiera que las nuevas generaciones aprecien este legado y trabajen en fortalecer sus conocimientos.

Juan

 

 

 

 


fecha edicion
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438024
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América