El fiscal general de Guatemala, Rodolfo González, nombró ayer a Leopoldo Zeinssing como nuevo fiscal encargado de esclarecer el asesinato del obispo Juan Gerardi, perpetrado en 1996, tras la renuncia y autoexilio de su antecesor, Celvin Galindo.
Zeinssing fue nombrado por "su humildad, firmeza de carácter, experiencia y mística", indicó a la prensa González al explicar que fue escogido entre un grupo de 12 fiscales postulados para el cargo.
El funcionario advirtió al nuevo fiscal que su nueva misión "es peligrosa e implica riesgos, riegos que son inherentes al ejercicio de la profesión de abogado y notario".
Para González el cargo de fiscal "debe cumplirse aún a costa del sacrificio personal, no sólo porque es derivado del juramento sino porque la ciudadanía espera que les respondamos con hechos a las ansias que tienen de que la justicia sea una realidad". }