La inconsistencia, falta de calidad en el juego de conjunto y un nuevo triunfo fácil de los Mavericks fueron las notas dominantes del segundo partido de las Finales de la NBA jugado el pasado domingo en el que el alero alemán Dirk Nowitzki fue la estrella y el pívot Shaquille ONeal vivió su peor noche.
Nowitzki con 26 puntos y 16 rebotes recuperó su condición de líder indiscutible de los Dallas. "No estuve nervioso en ningún momento como sucedió en el primer partido ", declaró Nowitzki.