Su meta es romper la red y saciarse con el grito ahogado de gol que retumba en las noches estrelladas de mi bella Panamá.
En nuestro balompié, que semana a semana vive la familia fútbol, este joven jugador es el “Corazón del Tauro”, el equipo más laureado del país.
Hablamos de Edwin Aguilar, joven atacante, que ya ha vestido la camiseta escarlata y que en los domingos mágicos se viste de rayas para usar la gloriosa camiseta taurina. Conversemos con él:
¿Qué sabor le deja a Edwin la temporada?
“Muy contento por lo que se ha logrado. Se trabaja para conseguir más. Todo gracias al equipo y sé que venimos con buen pie”.
¿Tu mejor gol?
“Ante el Veragüense. Me gustó porque fue un gol colectivo que partió desde nuestro arco y me tocó definir con un toque sutil al marco”.
¿Quiénes te han dado más pases a gol?
Han sido tres. Miguel Castillo, Reggie Arosemena y Leonel Parris.
Sobre la selección.
¿Qué opinión tiene?
Me tocó estar en el grupo de la Copa de Nacionales, un grupo muy humilde y muy unido. Lucharé por estar en el grupo de los llamados a la Copa de Oro. Daré lo mejor de mí. No tengo lesiones, estoy en buen paso. El profesor Stempel me ha dado confianza y la oportunidad de estar con la selección. Eso me motiva.
La que no falla. ¿A quién le dedica los goles?
Primero a Dios. A mi hija, quien acaba de nacer, a mi familia, que es un fuerte apoyo. A la gente que me vio crecer, a compañeros, a todos.
¿Cómo se llama su hija?.
Lía Victoria Aguilar.
¡Ah! Lía Victoria, es nombre de reina de belleza.
Ja, ja, ja (se ríe el goleador). Sí, sí, es cierto. Pero no es por eso, es que me encanta el nombre...
En resumen.
Ayer Tauro aún no había realizado el partido de semifinales contra el Chorrillo, pero el fútbol no conoce de tiempos ni de espacios, sólo de buen trato al balón y allí está Edwin con sus 18 goles y su principal fanática, una recién nacida que lleva su sangre...