La policía de Nueva Orleans encara un reto inmenso con la presencia de unos 150,000 fanáticos que estarán en la ciudad para el Super Bowl a pocos días de Mardi Gras, la tradicional fiesta que atrae a miles de parranderos al Barrio Francés y sus restaurantes, bares y discotecas.
Todo comenzó el pasado viernes por la noche con el primero de los desfiles de la temporada de Mardi Gras. El itinerario de desfiles de esta semana quedó suspendido por el tan esperado Super Bowl, y los preparativos para Mardi Gras se reanudarán después del partido del domingo, con desfiles a partir del próximo miércoles.
Los 1,200 policías de la ciudad trabajarán jornadas de 12 horas durante más de tres semanas, pendientes a todo tipo de problemas como crímenes comunes y borracheras, hasta tiroteos y una posible amenaza del terrorismo.