La reconstruida ciudad de Nueva Orleans ha recibido a los mejores jugadores de la NBA, para participar en la edición 57 del Juego de Estrellas.
Cuando la tregua de este fin de semana termine, volverán a pelear sin misericordia.
Pero hasta mañana domingo, todo es paz y espectáculo en las actividades del Fin de Semana de las Estrellas de la NBA, el clásico que divide a la temporada regular y que se ha celebrado cada año desde 1951, con excepción de la campaña 1999, en que no se efectuó debido a la huelga de jugadores.
Por primera vez en sus 56 años de historia se realizará en Nueva Orleans, como acto de la liga para ayudar en la reconstrucción de la ciudad tras los estragos del huracán Katrina, y coincidentemente, darle proyección a la extraordinaria e inesperada temporada de los Hornets (36-15).
Ayer se celebró el juego entre novatos (rookies) y jugadores de segundo año (sophomores), instaurado en 1994 y que en sus 13 ediciones han ganado ocho los de segundo año y cinco los novatos. Hoy será el concurso de triples, que se estableció en 1986 como una de las principales atracciones del fin de semana.
Al final de la jornada estará el concurso de clavadas. Y mañana es el Juego de Estrellas, entre El Este y el Oeste.