Esta semana habrá 25 carreras, dos más que el promedio de 23 que se había sostenido en los últimos meses, con un escuálido promedio de caballos por carrera.
El incremento en la cantidad de competencias coincide con la puesta en función del nuevo plan de premios que representa un aumento de B/145, 000.00 en las carreras ordinarias y otros B/55,000.00 en las competencias con categoría de clásico. Este aumento, que totaliza 200 mil balboas, regirá hasta el 31 de diciembre.
Aunque resulta un poco prematuro aseverar que el ascenso cuantitativo de las inscripciones y, la consecuente presentación de más carreras, son efectos causados por la nueva tabla de premios, no cabe duda de que esta iniciativa actúa positivamente sobre el ánimo de los dueños de caballos.
Sin temor a equivocarnos se trata de un importante empujón hacia la formación del círculo virtuoso que necesita la hípica para tomar el paso ganador: mejores premios, más caballos, más apuestas.
Queda ahora trabajar sobre las conciencias de quienes intervienen de manera directa en el espectáculo. Es decir, en aquellos que deben hacer su mejor esfuerzo para que el ambiente sea límpido con el propósito de que los apostadores sientan confianza en el espectáculo.
Sin carreras ordenadas, jinetes cuidadosos, entrenadores empeñosos, dueños comprometidos y una administración enfocada en el bienestar general, se estaría tirando toda la industria al tinaco y eso no debe permitirse.