Un temblor de 5,4 grados en la escala abierta de Richter sacudió ayer el noreste de Colombia, aunque las autoridades dijeron que no se ha informado, de inmediato, de víctimas o daños materiales.
José Palomares, de la Red Sismológica Nacional, dijo a Reuters que el temblor registrado a las 09:06 locales (1406 GMT) tuvo como epicentro el municipio de Los Santos, aledaño a la capital provincial de Bucaramanga cerca de la frontera con Venezuela y fue detectado a 155 kilómetros de profundidad.
"Es un evento aislado al terremoto de Armenia", sostuvo Palomares por vía telefónica, refiriéndose al sismo que esta semana sacudió una amplia zona de la que Armenia es su centro y que ha dejado al menos 715 muertos y 3.150 heridos.
Los jefes de bomberos y socorristas de la Cruz Roja estiman que puede haber hasta 2.000 muertos tan solo en Armenia, ciudad de 220.000 habitantes, ya que los cadáveres siguen sepultados bajo toneladas de escombros.
Según Palomares, se han detectado 29 réplicas del terremoto que asoló 20 ciudades y poblaciones en cinco departamentos.
Una de las réplicas fue sentida a las 01:15 locales de ayer (0615 GMT) en casi toda la zona del terremoto.
Por otro lado, un temblor de una magnitud de 4,2 grados en la escala abierta de Richter sacudió ayer la zona noroeste de Venezuela sin causar daños ni víctimas.
El temblor tuvo una profundidad de 4,45 kilómetros y fue localizado al sur de la población de Humocaro Alto, 520 kilómetros al oeste de Caracas, indicó la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (FUNVISIS).
Luis Nieves, portavoz de FUNVISIS indicó que el movimiento, que tuvo lugar a las dos horas y un minuto de ayer (6.01 GMT), no tiene nada que ver con los registrados en Colombia.
También señaló que otro temblor de una magnitud de 3,3 grados en la escala abierta de Richter se sintió a las 8,42 hora local de ayer (14,42 GMT) en la población de Sanare, 409 kilómetros al oeste de Caracas, sin que se tengan noticias de daños o víctimas.
Un equipo de expertos en búsqueda y rescate partió desde Escocia para apoyar las labores en las áreas afectadas.
La cuadrilla se unirá a grupos de Estados Unidos, Japón, México y Francia, con equipos de alta tecnología y censores de calor para encontrar señales de vida en medio de las derruidas moles de concreto.
Socorristas y bomberos aseguraron que no durmieron en las últimas horas y que sólo comieron pan y refrescos de soda, mientras que las operaciones de rescate nocturnas se suspendieron parcialmente por falta de luz.
Un grupo de bomberos pidió la colaboración de periodistas de televisión para que activaran sus luces alógenas en la noche y así continuar las operaciones de búsqueda y rescate, en medio de placas de concreto y metales retorcidos.
Sin embargo, uno de los jefes regionales de la Cruz Roja aseguró que la operación se coordina estrictamente y advirtió que la fase de rescate deberá concluir el jueves a las 14.00 locales (1900 GMT) ante la imposibilidad de hallar más sobrevivientes.