Al menos cuatro sismos, el más fuerte de 4.2 grados de magnitud en la escala de Richter a las 10H22 locales (16H22 GMT), estremecieron ayer la zona central de El Salvador, provocando alarma entre la población, pero no víctimas, informaron fuentes oficiales.
La nueva ola sísmica tuvo su epicentro al sur de la capital salvadoreña y una profundidad focal de 5.8 kms, informó el Ministerio de Medio Ambiente.
Los sismos no habían dejado víctimas ni daños de consideración, pero sí reavivaron el temor entre los 6.1 millones de salvadoreños, de acuerdo con reportes de las emisoras locales, que hicieron un llamado a la calma.
El Salvador fue sacudido por dos violentos terremotos el 13 de enero y el 13 de febrero que dejaron más de 1,100 muertos, 1.3 millones de damnificadas y 281,201 viviendas total o parcialmente dañadas.
Asimismo, el sábado 17 de febrero tuvo lugar un tercer sismo de 5.1 grados en la escala de Richter con epicentro en San Salvador, que provocó pánico y acentuó los daños sicológicos que ya arrastraba la población de esta nación centroamericana.
El portavoz de la Cruz Roja, Carlos Mendoza, declaró que el sismo de las 10h22 de ayer no provocó víctimas, pero sí pánico" en muchas personas que apresuradamente salieron de edificios públicos y privados.
Tras el fuerte sismo, helicópteros de la Fuerza Aérea Salvadoreña (FAS) levantaron vuelo para detectar posibles derrumbes en la estratégica carretera Panamericana.
Entretanto, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) advirtió ayer sobre el peligro de una hambruna entre decenas de miles de damnificados salvadoreños y exhortó a la comunidad internacional a destinar recursos para alimentos y la reconstrucción de El Salvador.
El director del PMA para El Salvador, el canadiense Guy Gauvreau, dijo a la