Fue una noche mágica, de esas que han abundado en la extraordinaria carrera del cerrador estelar de los Yanquis de Nueva York, el panameño Mariano Rivera.
Momento que llevó el nombre de Panamá a lo más alto, gracias a un humilde ex pescador de Puerto Caimito, que hoy es admirado hasta por el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama.
El “Busch Stadium” de San Luis fue testigo del momento en que Obama elogió el arma más poderosa del “Mo”.
“Me habló del ‘cutter’ (la recta que corta). No sabía que estaba empapado en eso, el hombre sabe de béisbol”, expresó Rivera en una entrevista que apareció en la agencia AP.
“Barack Obama es una persona muy interesante e inteligente“, agregó el tirador panameño la noche del martes, horas antes de establecer un nuevo récord en rescates, con cuatro, en los Juegos de las Estrellas de las Grandes Ligas.
Rivera quebró la igualdad de salvamentos que compartía con Dennis Eckersley, luego de trabajar la novena entrada de forma perfecta, en que pasó a un bateador por la guillotina, sellando la victoria de la Liga Americana 4 carreras por 3 sobre la Liga Nacional, en la edición número 80 del “Clásico de Verano”.
¡Grande, Rivera! Luego del partido, los baños de elogios no dejaron de caer sobre la humanidad de Rivera, en especial de sus compañeros de equipos, Mark Teixeira y Derek Jeter.
“Mariano Rivera es el mejor cerrador de todos los tiempos y no me da miedo decir eso. No había otro lanzador para cerrar el Juego de las Estrellas”, dijo Teixeira.
“Es difícil para los bateadores de la Liga Nacional enfrentar a Mariano Rivera. Si sólo vez a Rivera una vez cada cuatro o cinco años, buena suerte, porque es casi imposible pegarle”, agregó Teixeira en una entrevista que apareció en la página Internet de los Yanquis.
Por su parte, Jeter comentó que ya está acostumbrado a las proezas de Rivera.
“Lo he dicho una y otra vez, lo que hace Mariano no me sorprende", declaró el capitán de los Yanquis.
“Es sólo para poner otra cosa en su placa en el Salón de la Fama. Sólo sigue haciendo cosas que son impresionantes”, añadió.
Más elogios.
Otras estrellas de las Grandes Ligas, como el dominicano Carlos Peña, primera base de los Rays de Tampa Bay, se quitaron el sombrero ante el cerrador de los “Bombarderos del Bronx”.
“Qué talento, qué hazaña. Cuando se sube a la lomita es mejor que recojan sus cosas y vámonos que ya se acabó el partido”, puntualizó Peña.
Quien se acreditara el triunfo por parte de la Liga Americana, el derecho Jonathan Papelbon, de los Medias Rojas de Boston, dijo que no olvidará nunca este Juego de las Estrellas.
“Fue un juego muy especial para mí. Soy el lanzador ganador y ‘Mo’, el salvador. Cosa como estas no las olvidaré, de seguro”, expresó.
En tanto, el último lanzador que actuó por la Liga Nacional, el dominicano Francisco Rodríguez, de los Mets de Nueva York, también tuvo palabras de admiración para Rivera.
“Usted ve cómo él va por ahí y cómo hace todo tan fácil. Mariano Rivera ha tenido una tremenda carrera y es un futuro miembro del Salón de la Fama”, aseguró Rodríguez.
¿Y la bola del recuerdo? Un momento que no podía ser pasado en alto fue el último “out” del juego, que resultó un elevado que atrapó el segunda base de los Rays, Ben Zobrist.
Precisamente esta bola adquiere un valor especial, por ser la que estableció la nueva marca en rescates en Juegos de Estrellas.
"Digamos que la bola la tengo en un lugar seguro”, aclaró Zobrist, quien luego añadió que hablaría con Rivera sobre un posible acuerdo para adquirir el mágico recuerdo.
Rivera, por su parte, comentó que aún no se había puesto en contacto con Zobrist, pero que era una realidad que lo haría.