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Oficios y afanes

“El amor al arte aquilata el alma y la enaltece” José Martí


Mi trabajo es vivir. Siempre tengo trabajo si tengo un oficio, si uso mis energías para producir lo más posible. No me pago bien pero me satisfacen mis logros. Si la adversidad viene con su vendaval o si, por alguna razón fuera de mis fuerzas o conocimiento, me acosa la adversidad, tengo la certeza de que tarde o temprano pasarán y me regalaré una carcajada, para espantar las lágrimas, burlándome de ese tiempo muerto.

De igual manera cuando vienen las recompensas las recibo complacido, algo hice para merecerla.

Mi empleo es vivir. Tengo tanto el egoísmo como el desprendimiento de amar al prójimo pero también, y es fundamental, me amo a mi mismo y eso me hace eterno, perfecto y mejoro cada día.

 

Le doy a cada día, como dice mi Biblia, su propio afán. Vivo un día a la vez. No como si fuera el último sino como si fuera el primero del resto de mi vida.

No confundo, no es lo mismo, la arrogancia con el orgullo. Soy modesto, pero con las gotas de vanidad necesarias por lo que he logrado

Paso de asombro en asombro. Toda ventana es un reto, un misterio, un descubrimiento y no tengo miedo de mirar a través de ella.

 

Mi vida consiste en vivir. Si el amor se acerca al amor me doy, le doy. Si la soledad se asoma le canto Las cuarenta, me consigo un paraguas y me cubro. Ya escampará.

La violencia es un laberinto lleno de peligros, nunca se sabe qué hay a la vuelta de la esquina. Como dice Borges en El informe de Brodie: la falta de imaginación nos vuelve crueles. La sábana hasta donde alcance y no para arrastrarla en busca de conflictos. La esperanza es un camino que te lleva a todas partes.

No hay hombre o mujer, estamos rodeados de personas humanas, con diferentes roles, oficios, necesidades, maneras de ser… Y eso nos hace idénticos. Ya se ha dicho: “la belleza está en el ojo del que mira”.

 

Si tienes mucho, comparte. Si tienes poco, a cuidar. Si tienes nada busca, pide, inventa. Los milagros ocurren cuando estamos ocupados. Si crees en Dios sé tolerante. Si no crees en Dios sé tolerante. Mantén, por encima de todo, tu paz, y nunca olvides: naciste para este oficio.


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522949
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América