- 2.57 anotaciones por partido fue el promedio goleador de Alemania en esta Copa del Mundo 2014.
La frase
- Tener o no a los mejores jugadores individuales da igual, lo que importa es el mejor equipo y lo hemos tenido en esta Copa del Mundo. Philipp Lahm - Defensa de Alemania
Löw asegura que Alemania fue ‘el mejor’ del Mundial
- El seleccionador alemán Joachim Löw afirmó, después de adjudicarse el título de campeón contra Argentina, que su equipo fue el que mejor jugó durante todo el Mundial y el que más mereció el título.
- “Durante el torneo siempre hicimos un buen fútbol. Solo hay un ganador y el que lo merece es este equipo. Hizo el mejor fútbol durante todo el torneo, en los siete partidos”, dijo Löw en la rueda de prensa posterior a la final.
- El técnico alemán reiteró que la victoria de su equipo es fruto de “diez años de preparación” desde que comenzó su trabajo en la selección en 2004 como auxiliar de Jürgen Klinsmann.
- “Tenemos que mirar los diez años de preparación. Hemos desarrollado espíritu de equipo, los jugadores tienen una capacidad técnica maravillosa y ganas de lograr el título, por ello lo logramos. Somos el primer once europeo en ganar en América Latina, en Río, en Brasil, en un país futbolero, eso nos enorgullece”, comentó.
- Sobre el partido, Löw analizó que “hubo un par de posibilidades por cada parte” y destacó que Alemania fue “más activa”, tuvo más posesión y más energías en la prórroga. Tuvimos energía para avanzar... no queríamos ir a los penaltis”, afirmó.
El viejo dicho popular de que el fútbol es un deporte de once contra once en el que siempre gana Alemania, renació el domingo en Maracaná, donde recuperó el trono mundial tras su memorable triunfo ante Argentina con el gol de Mario Götze.
Casi siempre ganó el combinado germano en Brasil 2014. Echó el cierre a su participación con seis victorias de siete partidos y solo un empate, en la segunda jornada de la fase de grupos, ante Ghana (2-2). En el resto, siempre venció Alemania.

La conquista de la tierra prohibida ha convertido al bloque alemán en el primer europeo capaz de vencer en América. Este cuarto título mundial termina con la travesía por el desierto que ha padecido el fútbol alemán a nivel de selección. Y ha respaldado, por fin, a su preparador, Joachim Löw, ahogado en la orilla de tantos y tantos grandes torneos hasta que Brasil recompensó su filosofía.
Brasil ha enterrado la sequía germana. El primer gran título del siglo XXI ha llegado en el país del fútbol, para erigir a Alemania, flamante tetracampeona, como la gran amenaza en cuanto títulos, de Brasil, que le aventaja por uno.

Alemania, el equipo que sonrojó al anfitrión, el artífice del “Mineirazo”, segunda versión, acentuada, del Maracanazo, con el 7-1 en Belo Horizonte, ha restaurado su historia con el éxito alcanzado en Brasil
El triunfo refuerza la filosofía de Joachim Löw. Casi ocho años después de su nombramiento como responsable de la selección luego de ejercer de asistente de Jürgen Klinsmann, el fútbol le dio la razón.

La firme apuesta y el empeño por imponer el gusto por la pelota, de mantener propuestas como la establecida por España o, previamente, también por Holanda, terminó por cuajar en un fútbol empeñado en hacer de la rudeza, la fuerza y la intensidad sus principales armas de batalla.
Alemania no ganaba un gran título desde que Berti Vogts logró la Eurocopa de Inglaterra 1996. A partir de entonces, todo fueron fiascos para este equipo, que estuvo a punto de la gloria en Corea y Japón 2002 de la mano de Rudi Völler.

Löw fue la solución tras los sinsabores de Klinsmann, con el que compartió banco. La Federación Alemana apostó por el actual preparador en julio de 2006. Fue finalista en la Eurocopa de Austria y Suiza 2008, cuando perdió con España, con la que se topó dos años más tarde, en las semifinales de Sudáfrica 2010.
De nuevo en Europa, en Ucrania y Polonia 2012, se estancó en las semifinales. En esta ocasión superado por Italia.

El buen juego, las extraordinarias sensaciones y los éxitos de los clubes alemanes en las competiciones del Viejo Continente no encontraron respaldo en la selección. La opinión pública dio síntomas de contemplar el proyecto como agotado. Sin trofeos. Y aunque estaba confirmado hasta 2016, Brasil 2014 sonó como una de las últimas ocasiones para Löw y de una generación de futbolistas envidiable.
Ahora la maquinaria alemana ha funcionado. Tal y como ha esperado Joachim Löw. Llegó como favorita y terminó como campeona del mundo.

Ha ido de menos a más Alemania, que encontró casi la perfección en la semifinal ante Brasil. Transitó por la fase de grupos con autoridad, liderada por el acierto de Thomas Müller. Goleó a su teórico máximo rival, Portugal y Cristiano Ronaldo. Se impuso con facilidad.
Su peor versión la ofreció contra Ghana, con la que no pasó del empate. Y sufrió contra Estados Unidos, a la que ganó con poca solvencia gracias a otro gol del jugador del Bayern Múnich.

Superó el momento clave en el cruce de octavos, contra Argelia. Un rival aparentemente menor que se le subió a las barbas. El equipo de Löw necesitó la prórroga. Pero salió airoso y reforzado. Supuso un punto de inflexión.
Dejó en el camino a Francia, la más elogiada del Mundial hasta ese momento, y sonrojó en semifinales a Brasil. En la final asumió la condición de favorito. Se estrelló ante el orden argentino. Ante el ímpetu de Leo Messi. Pero sobrevivió en el tiempo extra, antes de los penaltis, con el histórico gol de Mario Götze, que días atrás cedió su condición de titular indiscutible.
Löw erigió de nuevo a Alemania en potencia. En el amo del fútbol mundial. La gran generación de talento, sostenida por el potencial de Bayern, plasmó su dominio en Brasil. En plena madurez, aún con futuro, Alemania dejó el lastre en el Mundial 2014. Advierte ahora nuevos tiempos. Tiempos de conquista para los germanos.
Reacciones. Opiniones de los protagonistas de las selecciones de Alemania y Argentina tras la final del Mundial de Brasil 2014.
Schweinsteiger - Mediocampista de Alemania: “Lo más importante es que tenemos jugadores con clase, pero aún más importante es que tenemos tradición en nuestro juego: la mentalidad de los alemanes. Como los chicos de los 90, podemos correr, presionar, defender... Contra Argelia, Francia y Ghana no fue muy fácil, pero creemos en nosotros. Hoy (el domingo) fue lo mismo: venga chicos, tenemos que hacerlo, hay que levantar el trofeo. Y lo hicimos.
Cuando tuvimos el título en las manos. Ese fue el mejor momento de todos”.
Manuel Neuer - Portero de Alemania: “Es increíble. Es una gran experiencia. Todos hemos tenido una cohesión increíble desde la preparación, ya que tuvimos algunos contratiempos y hemos perdido a jugadores como Lars Benders o Marco Reus, pero también son campeones del mundo. Hemos sido campeones del mundo porque todos estaban plenamente con el equipo, también los que no jugaron y todos sentíamos su energía. No solo los que jugamos somos campeones del mundo, todos somos campeones del mundo, todo el banquillo, toda Alemania”.
Sergio Romero - Portero de Argentina: “Llegar a un alargue se hace difícil, pero nunca dejamos de correr. Nunca nos rendimos, siempre tratamos de ir para adelante, nos vamos a casa con la frente alta, pero nos falta llevarnos la sonrisa en la boca. Hicimos todo. El equipo en líneas generales respondió más que bien, un equipo compacto, que defendía bien, que trataba de atacar con varia gente. Con este Mundial podemos construir hacia adelante. Hay chicos que han demostrado muchísimo en este Mundial, a pesar de que eran jóvenes”.
Sergio Agüero - Delantero de Argentina: “Tuvimos nuestras oportunidades para poder ganar el partido, pero no pudimos definirlas. No nos queda otra que levantar la cabeza y seguir para adelante. La del ‘Pipa’ (Gonzalo Higuaín) fue una ocasión importante, pero son cosas que pasan en el fútbol. Al igual que la de Leo, cuando comenzó el segundo tiempo. En otros partidos por ahí entraban, pero en esta no quiso entrar. Hicimos todo lo posible para poder defender hasta el final, pero en tiempo extra las piernas a veces no funcionan. Quiero agradecer el apoyo de la gente”.
A. Sabella - Técnico de Argentina: “Definición nos faltó, aunque en los otros partidos los acabamos ganando. Con Holanda. Son partidos cerrados. Pero cuando uno se equivoca y recibe un gol, es muy difícil equilibrarlo. Tuvimos nuestras oportunidades, pero nos faltó eficacia y ellos sí la tuvieron. Teniendo en cuenta el rival y el hecho de la prórroga y el descanso, fue nuestro mejor partido. Ni el que queda primero hace todo bien ni el que queda segundo hizo todo mal. Después de 24 años, estos jugadores hicieron historia estando en la final”.