Por lo menos 11 personas murieron carbonizadas y seis resultaron heridas ayer al incendiarse un ómnibus presumiblemente por un atentado, dijeron la policía y fuentes judiciales.
El siniestro ocurrió cuando el transporte estaba estacionado en un parador a 25 kilómetros al sur de esta ciudad, donde se había detenido para que los 46 pasajeros cenaran.
El accidente ocurrió poco antes de la medianoche. "Todas las víctimas viajaban en el piso superior del ómnibus y se habían quedado para descansar o estaban durmiendo", dijo el comisario Reinaldo Andrada.
Uno de los conductores del ómnibus, Ricardo Romero, que al producirse el incendio se encontraba en la cafetería del parador, dijo que "era como una bola de fuego que corría. Nosotros no pudimos hacer nada".
Una testigo, que no se identificó, dijo a la prensa que vio a un desconocido ingresar al transporte y dejó un objeto en el baño, tras lo cual estalló el incendio.
"Es una catástrofe total, y por lo que dijo una pasajera había una persona que introdujo un objeto en el baño y fue lo que produjo el incendio", dijo Horacio Serrano, uno de los propietarios de la empresa Almirante Brown. "Se trabaja sobre la hipótesis de un incendio intencional", dijo a los periodistas la jueza Alejandra Rodenas.
Un total de 31 personas salvaron sus vidas al arrojarse por las ventanillas o por encontrarse en el comedor del parador, dijo la policía.
La jueza dijo que se confeccionó un "identi-kit" del sospechoso que ascendió al ómnibus por motivos que no han sido aclarados hasta el momento. Serrano, por su parte, aseguró que la empresa no tenía conflictos con el personal.