Ganar la Copa Davis es una obsesión argentina. A partir de hoy, David Nalbandian y Juan Martín Del Potro tendrán la oportunidad histórica de regalarle al país uno de los trofeos más codiciados por su gente que ni siquiera Guillermo Vilas y José Luis Clerc, dos glorias tenísticas nacionales, pudieron ganar.
Por supuesto que no será nada fácil, enfrente tendrá a España una verdadera potencia tenística que pese a no contar con Rafael Nadal quien quedó marginado por una tendinitis en su rodilla derecha, tendrá en David Ferrer y Feliciano López a dos miembros destacados de su Armada que siempre han sido muy duros para cualquiera de los mejores tenistas del mundo.
La gran ventaja Argentina será jugar en casa. El Polideportivo Islas Malvinas de Mar del Plata será una verdadera caldera con 12 mil almas gritando sin parar cada punto nacional. Pero también esto puede volverse en contra si Nalbandian y Del Potro no consiguen imponer su jerarquía en la cancha. El cordobés viene de llegar a la final del Master de Paris y el joven de Tandil fue una de las grandes revelaciones del 2008 al ganar 23 partidos consecutivos y lograr meterse entre los 8 mejores del mundo.