El Deportivo no pudo completar su página más hermosa en la Liga de Campeones tras perder por la mínima frente al Oporto ante su público y quedar apeado de la final de Gelsenkirchen del próximo día 26 de mayo, en la que estará el equipo portugués.
El Oporto se impuso merced a un penalti transformado por el brasileño Derlei, cuya alineación no se esperaba el entrenador deportivista, a los sesenta minutos de partido, y logró así el pase a la final de la máxima competición continental por segunda vez en toda su historia.
El disparo de Derlei se escurrió entre el poste y las manos del portero Francisco Molina, quien acertadamente se había tirado hacia la derecha.
Miles de aficionados en todo Portugal, incluida la capital, Lisboa, se echaron a la calle para celebrar la clasificación del Oporto a la final de la Liga de Campeones. En Oporto estalló la fiesta, pero el júbilo fue compartido en todo Portugal. Hasta en Lisboa, donde la rivalidad del Benfica y el Sporting con los "dragones azules" es más fuerte, la Avenida de La República se cubrió de azul y blanco, con numerosos los aficionados expresando su alegría.
Mucha tristeza y cierta desolación por no haber podido ganar al Oporto y llegar a la final de la Liga de Campeones se hicieron patentes en el vestuario del Deportivo, a medida que los jugadores comparecían ante los medios de comunicación momentos antes de abandonar el estadio de Riazor. Irureta disgustado
El técnico del Deportivo de La Coruña, Javier Irureta, lamentó la actuación arbitral durante toda la eliminatoria y aseguró no estar "contento con ninguno de los dos arbitrajes" que su equipo tuvo a lo largo de esta semifinal porque considera que han "perjudicado" al conjunto deportivista. Esta fue la crítica que el técnico español expresó a los periodistas en la rueda de prensa posterior al encuentro, respecto al alemán Markus Merk en la ida y a Pierluigi Collina en la vuelta.
Hoy, en el estadio de Stamford Bridge se definirá el otro finalista, en el choque Chelsea-Mónaco, al que el equipo del Principado llega con una victoria de 3-1 en la ida, dos semanas atrás.
Oporto a punto de beber de la Copa de Campeones
No es la primera pena máxima que hace llorar a la afición del Deportivo.