La pelea que el próximo sábado protagonizaran en Las Vegas (Nevada) el estadounidense de origen mexicano Oscar De La Hoya y el español Javier Castillejo, dentro de la categoría del peso super welter, se ha convertido en un gran rompecabezas y una oportunidad única para ambos púgiles.
Aunque Castillejo es el campeón del mundo del Consejo Superior de Boxeo (CMB), De La Hoya es el gran favorito para llevarse la victoria en una pelea que lo coloca en la encrucijada de su carrera profesional después de las dos derrotas que sufrió ante el puertorriqueño Félix "Tito" Trinidad y Shane Mosley.
Las dos derrotas fueron polémicas por el resultado final de las votaciones de los jueces, pero la realidad es que le quitaron a De La Hoya no sólo la condición de invicto sino que además el "Niño de Oro" del boxeo mundial también quedó afectado en el aspecto físico y psicológico.
"No puedo negar que las derrotas que sufrí las considero injustas, pero me colocaron ante una nueva realidad y por eso la primera decisión que tomé fue la de ponerme de nuevo en control de mi futuro", declaró a EFE De La Hoya.
"Estoy convencido de que no sólo voy a volver a ser campeón del mundo a partir del próximo sábado, sino que además voy a recuperar la imagen de boxeador espectacular que siempre dominó en el cuadrilátero", explicó De La Hoya.