Casi toda la oposición haitiana denunció como fraudulentas las elecciones legislativas y municipales celebradas el pasado 21 de mayo, y anunció que boicoteará la segunda vuelta, prevista para el 25 de junio.
La oposición, reunida en el llamado Grupo de Convergencia (que agrupa a la Organización del Pueblo en Lucha y el Espacio de Concertación , los dos principales grupos opositores, así como a algunos pequeños partidos), hizo público ayer una nota de "reacción conjunta", en la que declara "nulas las elecciones del 21 de mayo".
Según los resultados parciales oficiales, el partido del ex presidente Jean Bertrand Aristide, la Familia Lavalas, obtuvo una amplia mayoría al lograr 14 de los 27 escaños del Senado en la primera vuelta.
En los comicios se trataba de elegir, además, por los cuatro millones de haitianos a 83 diputados, 133 alcaldes y los miembros de los concejos comunales y municipales.
La oposición anunció también ayer "el retiro de todos nuestros candidatos del proceso electoral controlado por un gobierno de facto y por un CEP (Consejo Electoral Provisional) incompetente y partidista".
En este sentido, los grupos opositores han enviado una carta al CEP recogiendo todas sus alegaciones de fraude, así como las supuestas pruebas.
Además, la coalición "Espacio de Concertación" anunció que ha instruido a sus tres representantes en el CEP para que abandonen inmediatamente este organismo, encargado de la organización de los comicios en Haití.
Claude Roumain, portavoz del "Espacio", explicó a Radio IBO que si los miembros del CEP no renuncian, serán considerados "solidarios con el fraude".
El presidente del CEP, Léon Manus, dijo que no renunciará pese al llamamiento de la oposición, y declaró por otra parte que la renuncia de los tres representantes del Espacio en el CEP no impedirá el normal funcionamiento del organismo.
Dicho grupo también anunció protestas frente a las representaciones de las Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos (OEA), cuya misión de Observación Electoral denunció el viernes un "error grave" en el recuento de los votos.
Orlando Marville, jefe de la Misión de Observación de la OEA, dirigió una carta al presidente haitiano, René Préval, señalando que el recuento no respetó las disposiciones de los artículos 63 y 64 de la Ley Electoral de Haití.
Estos establecen que para que un candidato sea electo en la primera vuelta debe obtener un 50 por ciento más uno de los votos válidos, mientras que la manera de contar de la Comisión Electoral no tomó en cuenta estas exigencias.
La Misión solicitó que el CEP haga las correcciones necesarias o por el contrario, "este error puede perjudicar todo el proceso electoral".
A este respecto, el responsable de las operaciones electorales del CEP, Luciano Pharaon, declaró que el sistema de recuento utilizado fue el mismo que en 1990 y en las elecciones de 1995, y acusó a la OEA de tener "intenciones ocultas".
La primera vuelta de las elecciones se celebró con seis meses de retraso, después de tres aplazamientos y tras una violenta campaña, en la que al menos 15 personas murieron a causa de la violencia política.
La comunidad internacional, sin embargo, en concreto la Organización de Estados Americanos (OEA) que coordinó a más de 200 observadores extranjeros, consideró que la votación se desarrolló "con calma" y calificó de válidas las elecciones.