La oposición derechista anunció que protestará hoy en la embajada argentina en Santiago y en la Cancillería por la supuesta "intromisión indebida" del presidente Carlos Menem en asuntos chilenos, y por el tratamiento preferencial que dio al candidato presidencial Ricardo Lagos.
La derecha política se mostró enfurecida por las imágenes que mostraron a Lagos y a Menem en un acto oficial de inauguración de un monumento a la amistad chileno-argentina, y por el tratamiento deferente del gobierno argentino al abanderado oficialista.
El presidente de Renovación Nacional, el diputado Alberto Cardemil reconoció el diferente trato de Menem hacia Lagos y el que brindó al abanderado presidencial derechista, Joaquín Lavín, durante una visita a Buenos Aires.
Calificó de "intromisión indebida" os elogios de Menem a Lagos y de desinformadas sus palabras sobre un eventual triunfo del candidato oficialista en las elecciones presidenciales de diciembre.
Menem declaró al término de un desayuno el viernes con Lagos que "ha preparado el camino para que el futuro presidente de Chile pueda continuar con las tareas que (Eduardo) Frei y yo hemos encaminado estos años". Cardemil dijo que las de Menem fueron "opiniones desinformadas y desinformantes, completamente inconvenientes y que significan una intromisión indebida del presidente de Argentina en asuntos internos de Chile".
El político derechista anunció que mañana protestará formalmente ante la embajada Argentina en Santiago.
Sus aliados de la ultraderechista Unión Demócrata Independiente, UDI, harán lo mismo, pero en la cancillería, según anticipó su presidente, el diputado Pablo Longueira.
Sin embargo, la UDI está más enfurecida por la invitación a Lagos a la inauguración del momento a la amistad entre ambos países. "Es un episodio que no podemos dejar pasar. Tenemos embajadores y autoridades que son los que representan al país y no Lagos, que no tiene ningún cargo", declaró Longueira.
Ricardo Lagos asistió en Buenos Aires a una reunión de la Internacional Socialista.