Los brasileños están convencidos de que la selección auriverde conquistará ante Alemania, este domingo en Yokohama (Japón), su quinto título mundial de fútbol, el "penta" como le denominan, y para alcanzarlo recurren a todo: oraciones, amuletos, ofrendas a los "orixás" y aderezos verdeamarillos.
Tímidos al iniciarse el mundial, cuando la fe en el equipo nacional no era tan firme, las señales esperanzadoras empezaron a crecer a medida que Brasil superaba las distintas etapas hasta conseguir su clasificación a la final el miércoles sobre Turquía por 1-0.
"Nosostros vendemos actualmente un promedio de mil metros de tejidos con los colores de la bandera brasileña (verde, amarillo, azul y blanco) por día", declaró a AFP Oswaldo Turuna, propietario de "Casa Turuna", la más tradicional tienda de Rio de Janeiro que expende productos para el carnaval y artículos para los ritos religiosos afrobrasileños. "Las personas preparan las ofrendas para los "orixás" para ayudar a los futbolistas".