Gremiales y ambulantes se lanzaron a las calles en un intento por evitar que el gobierno del general Hugo Banzer suspenda el Régimen Simplificado, vigente desde 1985, que exime a unos 900,000 comerciantes al menudeo de tributar el 16% de sus ingresos, como el común de los contribuyentes.
La protesta se inscribió en la convocatoria de un paro lanzado por la Central Obrera Boliviana (COB) que se cumplió parcialmente ayer, de acuerdo con las primera evaluaciones.
En la plaza San Francisco, en el centro de La Paz, se congregaron organizaciones sindicales y se escucharon encendidas protestas contra la política económica del gobierno.
El poderoso gremio de los transportistas, que el sábado llegó a un acuerdo con el gobierno de La Paz, ordenó a sus afiliados, a primera hora de ayer, un repliegue "para evitar enfrentamientos", según el dirigente Alfredo Olmos.
La COB calificó de "traidor" al sindicato de transportistas.