Los Orioles de Baltimore apenas arrancaban con sus preparativos cuando la súbita muerte de Steve Bechler los vistió de luto. Bechler, un pitcher de 23 años, sufrió un desmayo durante una práctica y falleció al día siguiente. La causa del fallecimiento fue una insolación, pero Bechler estaba consumiendo un suplemento diético para rebajar de peso y en el cual tenía efedrina, según los informes de los forenses.
Se trata una sustancia que está prohibida en todo el mundo, excepto en algunas ligas profesionales de Estados Unidos. El béisbol de grandes ligas es una de esas y estaría contemplando una prohibición de cualquier medicamento que incluya efedrina.
Los Orioles, a su tanto, deberán seguir adelante y responder a una situación difícil que otras novenas han enfrentado. La más reciente fue con los Cardenales de San Luis que fueron estremecidos el año pasado por el fallecimiento de su lanzador Daryl Kyle a causa de un mal cardíaco.
Los Orioles iban por buen camino el año pasado, con marca de 63-63, creyendo que romperían con el hilo de cuatro temporadas consecutivas con marca por debajo de los 500. Pero se desinflaron por completo en la recta final, al perder 32 de sus últimos 36 juegos.
El talón de Aquiles fue su anémica producción ofensiva. Los Orioles fueron pintados de blanco en 15 ocasiones en el 2002 y quedaron últimos en la Liga Americana con su promedio de bateo 246. Este año Baltimore necesita más que nada esquivar las lesiones y que su cuerpo de lanzadores rinda en forma decorosa a fin de terminar por lo menos con una marca arriba de 500.
Se conjetura que el mánager Mike Hargrove, quien está en el último año de su contrato de cuatro, podría terminar despedido si los Orioles arrancan con el pie izquierdo la temporada.
Baltimore ha cifrado grandes esperanzas en el binomio conformado por el derecho mexicano Rodrigo López (15-9, 3.57), y el zurdo venezolano Omar Daal (11-9, 3.90 con los Dodgers).
222 En la otra esquina del plato, los Orioles cuenta con Batista, un hombre que disparó 31 jonrones y remolcó 87 carreras, pero que se ponchó más de la cuenta.
A López, segundo en la votación al novato del año en la liga, no le costó mucho pasar a ser el as de la rotación. Sus 15 victorias fueron la mayor cantidad para un novato con el uniforme de los patinegros desde que Mike Roddick se apuntó 16 en 1983.
También demostró un hermético control, palpable en sus 136 ponches contra 62 boletos gratis en algo más de 196 innings lanzados y no han faltado las menciones que lo señalan como el nuevo Fernando Valenzuela.
El resto de la rotación no impresiona a primera vista, pero es un grupo que si toma confianza, podría sorprender. Entre éstos aparecen los derechos Sidney Ponson (7-9, 4.09) y Rick Helling (10-12, 4.51) y el zurdo Pat Hentgen (0-4, 7.77) que por lesión se perdió buena parte de la campaña pasada.
Baltimore se encontró en el venezolano Jorge Julio (25 rescates) una gema dentro de sus filas en las menores. Julio estuvo fenomenal por decir lo menos con su efectividad de 1.99.
Tratando de darle poder a la ofensiva, los Orioles trataron de fichar el receptor puertorriqueño Iván Rodríguez, pero éste terminó en Florida. Se conjeturó sobre un canje con los Rojos por Ken Griffey que de momento está en veremos.
Planteadas así las cosas, los Orioles deberán arrancar la campaña con prácticamente el mismo roster ofensivo y eso no presagia nada bueno. Los tres hombres a cargo de los puestos 3-4-5 de la alineación, B.J. Surhoff, Jeff Conine y el dominicano Tony Batista batearon por encima de 300
Limitado por las lesiones, el jardinero izquierdo Surhoff jugó muy poco, pero los Orioles confían que aporte una importante cuota de experiencia. Conine (273, 15 jonrones y 63 jonrones) estaba apuntado para ser el bateador designado, pero la fractura que sufrió David Seguí en el dedo pulgar lo tendrá como inicialista en los primeros meses.
En la otra esquina del plato, los Orioles cuenta con Batista, un hombre que disparó 31 jonrones y remolcó 87 carreras, pero que se ponchó más de la cuenta. A su lado tendrá a su compatriota Deivi Cruz (263, 7, 47), que suple la partida de Mike Bordick, uno de los mejores guantes que hay para la posición.
Jerry Hairston (268, 5, 32 con 21 bases robadas) se ganó la titularidad en la intermedia, pero este año deberá subir más su producción con el madera, tomando en cuenta que es el primero en la alineación.
El lanzador de Colorado Denny Neagle no tuvo problemas con su adolorido codo izquierdo en su sesión de bull pen, pero la posibilidad de que abra el juego inaugural es incierta. Neagle lanzó durante alrededor de 10 minutos y trabajó en sus lanzamientos sin sentir dolor en su segunda sesión en tres días. "Tiró todos sus pitcheos, los quebrados y los cambios, y salió muy, pero muy optimista", dijo el coach de lanzadores Bob Apodaca. "Estuvo un poco timorato al principio porque pensó que sentiría dolor en algunos lanzamientos, pero no hubo nada de eso".
Pero aún con el progreso es muy posible que los Rockies no dejen a Neagle abrir el partido inaugural, para darle mayor chance de mejorarse y recobrar su fuerza. "Queremos estar seguros de que no hay ningún apuro con su recuperación", dijo el mánager de los Rockies Clint Hurdle. "Si estamos llegando al punto en que estamos sintiéndonos confiados y completos, podríamos colocarlo dentro de la parte final de la rotación".
Los Yanquis de Nueva York sancionaron con una multa al guardabosque derecho Raúl Mondesí por llegar tarde de un viaje a su natal República Dominicana. A Mondesí se le dio un permiso para viajar a su casa tras un partido de exhibición la noche del miércoles y debía estar de vuelta a tiempo para un juego el sábado. Mondesí, sin embargo, perdió su vuelo. Los Yanquis no precisaron el monto de la multa.
Mondesí dijo que llegó al aeropuerto con 40 minutos de antelación, pero que no se le permitió subir al avión, ya que no había tiempo para hacer la revisión de su equipaje.
"No tengo excusas"", indicó Mondesí. "Llegué tarde, cometí un error"". Añadió que pudo notar que Torre estaba molesto al hablar con el piloto. "No lo dijo, pero me di cuenta"", señaló Mondesí.