Sin duda que el retiro de Oscar de la Hoya de los cuadriláteros dejará un vacío en el boxeo mundial.
El "Golden Boy" dijo no más, aquella frase célebre que inmortalizó Roberto Durán y que hoy De la Hoya toma para decir adiós. Pero no será un adiós definitivo, pues De la Hoya seguirá con su labor de promotor.
El boxeador más carismático del boxeo moderno ha dicho con justa razón que no quiere pelear más. Su esposa Millie ha tenido que ver mucho con esta decisión, pues desde hace dos años ella estaba empeñada en que su esposo no siguiera boxeando.
De la Hoya fue el púgil que popularizó los pleitos en pago por evento, actuando en 19 de ellos en su carrera profesional y armando una fortuna de 696 millones de dólares, solamente en estos 19 combates.
Sin duda que se convirtió en una máquina de fabricar dólares cada vez que subía a un cuadrilátero. Pero ya no tendremos más esa figura, al menos como boxeador.
Ahora cabe la pregunta ¿quién será esa figura carismática que tome el puesto del "Golden Boy".