El cuádruple campeón mundial Michael Schumacher, en su Ferrari rojo, ganó ayer de punta a punta el Gran Premio de San Marino de F1. El alemán quería festejar con un triunfo su récord de "longevidad" en el seno de Ferrari, ante de miles de tifosi, conquistados desde hace tiempo por el "Barón Rojo", el hombre que relanzó la Scudería hacia la cima.
Schumacher no sólo ganó la prueba, sino que Ferrari también obtuvo el doblete con la segunda plaza del brasileño Rubens Barrichello, por delante de los Williams-BMW de Ralf Schumacher y del colombiano Juan Pablo Montoya, el Renault de Jenson Button y el McLaren-Mercedes de David Coulthard, relegado a más de una vuelta.
En Imola, la competencia no escondía su mala cara ante la verdadera marea roja que avanza sin piedad en la Fórmula 1. Schumacher, saboreaba su alegría.
En su 96o. Gran Premio en el seno de Ferrari, el piloto alemán añadió una 56a. victoria a su palmarés, la 37a. para la escudería.
El malagueño Miguel Angel Jiménez, apartado la víspera de la zona alta de la tabla, logró su objetivo: acabó el noveno y se aseguró una plaza para disputar el Masters de 2003, al margen de conseguir el mejor premio en metálico de la temporada a su maltrecha economía (162.400 dólares) y mejorar el décimo lugar del año pasado.