Los consejos que les ofrecí a los miembros de la Comisión de Boxeo Profesional de Panamá (Comibox) y a su presidente Alberto Guerra, fueron escuchados, ahora solo falta que los pongan en práctica.
En mi columna anterior le pedí a la Comibox que era importante reconocer el esfuerzo y sacrificio de los valores del 2011 en el boxeo panameño con artículos que tengan alguna utilidad, y no solo un pergamino o un trofeo que al final se llenará de polvo dentro del hogar de cada uno de los galardonados.
Precisamente ayer recibí la llamada del propio Guerra, para que le diera otro consejo para no entregarles solo pergaminos y trofeos a los nuevos valores del boxeo panameño.
En nuestra conversación, Guerra me explicó que los trofeos que se les entregaban a los premiados tenían un precio de 300 dólares. Fue allí donde surgió mi primer consejo. Utilizar esos 300 dólares para comprar un electrodoméstico o un bono de comida, que al final será de mucha más utilidad que un simple trofeo.
El otro consejo que le di a Guerra y que hoy hago público tiene que ver con la planificación, trabajo en equipo y buena fe.
Le explicaba al dirigente que las 12 personas que hoy integran la Comibox pueden tocar puertas en busca de patrocinadores que apoyen esta buena causa. Inclusive, esos patrocinadores podrían ver sus prestigiosas marcas reflejadas en cada una de las cartillas que se realizan en el año. He aquí en que llamo a la buena fe de las empresas que organizan boxeo profesional en Panamá, como Promociones y Eventos del Istmo, Cornejo Producciones, entre otras, para que le concedan a la Comibox un espacio para colocar el anuncio de publicidad dentro de la función.
Al final, un anuncio vendido en 200 dólares por cada velada boxística, serían 7200 dólares, si tomamos como ejemplo las 36 cartillas que se realizaron este año en Panamá.
¡Señores, la solución está en sus manos!