El presidente electo de Argentina, Fernando de la Rúa, dijo ayer que el ex general golpista paraguayo Lino Oviedo, asilado en el país desde marzo, deberá buscarse otro destino.
"Hay que buscarle otro país de destino", dijo De la Rúa en un programa de televisión.
De la Rúa, de la centroizquierdista Alianza, agregó que el asilo político otorgado a Oviedo por el gobierno del presidente Carlos Menem ha suscitado problemas diplomáticos con el país vecino.
Oviedo, de 56 años, se asiló en Argentina a fines de marzo tras la renuncia del entonces presidente Raúl Cubas, en medio de una crisis política agravada por el asesinato del vicepresidente paraguayo Luis María Argaña. Paraguay reclamó en reiteradas ocasiones la extradición del ex general, a quien acusa de ser el autor intelectual del crimen de Argaña y de siete manifestantes opositores.
Sin embargo, Argentina rechazó el pedido alegando que su regreso desestabilizaría la democracia paraguaya. Varios legisladores paraguayos han acusado a Menem de mantener relaciones comerciales y de amistad con Oviedo.
Con el 98,99 por ciento de los votos escrutados, De la Rúa alcanzó la presidencia con 48,5 por ciento del sufragio frente a 38,09 del candidato del partido gobernante, Eduardo Duhalde.
La Alianza ya había anticipado que intentaría revocar el asilo de Oviedo en caso de llegar al gobierno.
De la Rúa asumirá el poder de manos de Menem el 10 de diciembre. REUTERS
De la Rúa en una entrevista publicada ayer en México dijo que Argentina dejará de enviar soldados a misiones multinacionales en el extranjero.
"Se acabaron los envíos de tropas al exterior y posturas poco comprensibles en materia de política exterior", declaró De la Rúa al diario mexicano Reforma. "Nuestra relación con Estados Unidos cambiará rotundamente, siempre en el marco del respeto entre dos países amigos", agregó, sin dar detalles.
De la Rúa asumirá el cargo el 10 de diciembre, en reemplazo del presidente peronista Carlos Menem, quien durante sus 10 años en el poder fue el más fiel aliado de Estados Unidos en América Latina y obtuvo "la condición de aliado especial estadounidense no miembro de la OTAN" para Argentina.
Menem envió soldados a todas las fuerzas de pacificación y misiones encabezadas por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), incluyendo la guerra del Golfo.
A una pregunta sobre su posición en la prolongada guerra civil colombiana, y si respaldaría unas negociaciones multinacionales de paz, De la Rúa respondió: "somos partidarios de apoyar las gestiones de paz".
Previamente, Argentina y Brasil dejaron en claro que no enviarían tropas para ayudar a combatir a los grupos rebeldes izquierdistas o productores de drogas en
Por otro lado, Duhalde acusó ayer a Menem de ser responsable de su derrota por su "ansia de poder enfermiza".
"Creo que el presidente (Menem) tiene una ambición de poder tan desmedida que lo hace asumir posturas muy egoístas", dijo en rueda de prensa Duhalde, quien fue candidato presidencial del Partido Justicialista (peronista) de Menem.
"No solamente no me considero padre de la derrota sino que me gustaría que los responsables asuman esa paternidad", agregó el también gobernador saliente de la provincia de Buenos Aires, la más rica y poblada del país.
Horas antes, Duhalde atribuyó su derrota que el peronismo buscó una reforma constitucional para intentar una segunda reelección de Menem -electo en 1989 y reelecto en 1995- lo que lo dejó virtualmente sin apoyo.
"El partido, en 1997, comienza a organizarse para apoyar la reelección de Menem. Eso es por demás evidente, es una actitud totalmente reprobable y absurda, de esas que no se pueden entender sino por un ansia de poder enfermiza", dijo Duhalde.