Para evitar su extradición de Brasil el ex general Lino Oviedo advirtió ayer ante el Supremo Tribunal Federal (STF) que su vida corre peligro en Paraguay.
Oviedo está detenido desde el 12 de junio a petición del gobierno de Paraguay que solicitó su extradición por el asesinato del vicepresidente Luis María Argaña, en marzo de 1999.
"El gobierno dirigido por la oligarquía ha puesto un precio a mi cabeza" dijo, al referirse a la recompensa de 100,000 dólares por su detención "vivo o muerto".