El costarricense Pablo Vargas se convirtió en el nuevo líder de la XXIII Vuelta Internacional a Chiriquí, al superar a su homólogo Deiber Esquivel de la sexteta Pizza Hut, 4:21, quien hoy portará la casaca amarilla.
La etapa más larga de la Vuelta Internacional a Chiriquí con 174.90 kilómetros de recorrido que comprendió Bugaba-David-Puerto Armuelles-Bugaba, a un tiempo de 4:33:56, dejó sorpresas y sorprendidos, ya que el ganador fue el costarricense Eduardo Garita, quien forma parte del equipo nacional Herrera-Biretto; en segundo lugar llegó Manuel Hernández Santana de México Canel"s Turbo; como tercero el nuevo líder Pablo Vargas con un tiempo igual al segundo lugar de 4:33:56.
La VII etapa, una de las más largas de la competencia, se caracterizó por la fuga que montaron unos nueve pedalistas desde el viraje en Puerto Armuelles, con una diferencia de tiempo de ocho minutos aproximadamente a distancia del pelotón, con destino al distrito de Bugaba.
En la etapa se disputaron tres metas volantes, donde el nacional Cristhian Mcnish de Bocas del Toro, Fiesta Casino, se convirtió en el nuevo líder de esta clasificación al llegar de tercero en la primera meta volante, y rebasó como primero en las dos siguientes, acumulando 31 puntos.
Manuel Hernández de México Canel"s Turbo ganó la primera meta volante y llegó de cuarto en la segunda, y de segundo en la tercera meta volante. Mientras que Andrés Sánchez del mismo equipo, llegó de segundo en la primera y segunda meta volante, y en la tercera llegó de tercero.
Para Pablo Vargas que es el líder de la vuelta, pasó de cuarto la primera meta volante y tercera meta volante; y rebasó el tercer lugar la segunda meta.
A pesar que la vuelta se desarrolló con la mayor normalidad posible y los hermanos costarricenses salieron a la frontera tico-panameño a saludar a sus compatriotas, los penalistas se vieron afectados por el mal estado que presenta la vía que conduce desde el cordón fronterizo en Paso Canoa hacia Puerto Armuelles.
La clasificación a cuartos de final parece accesible ya que ha evitado a los dos mejores de Sudamérica (Brasil y Argentina) y los dos primeros de Europa (España y Alemania).
Sus rivales en el Grupo E, en Al Ain, serán Arabia Saudí, Costa de Marfil e Irlanda, por lo que uno de los dos primeros puestos de la llave está al alcance de un equipo que ha estado en nueve de la trece ediciones disputadas del Mundial Sub-20, con una final, en Túnez, como mejor resultado.
La lesión de Alberto Medina Briseño ha dejado a México de uno de sus mejores hombres, aunque los aztecas confían en el delantero de la Universidad Autónoma de Nuevo León (los Tigres), Aldo Jesús de Nigris.
Argentina, Brasil y España parten como favoritos del Mundial Sub-20 que comienza hoy en Emiratos Arabes Unidos, ocho meses después de su aplazamiento por el conflicto de Irak, y al que faltarán muchas jugadores retenidos por sus clubes.
El argentino Carlos Tévez, los españoles Fernando Torres y José Antonio Reyes, el inglés Wayne Rooney y los brasileños Diego y Robinho son algunos de los jugadores que no participarán en este Mundial, que contará con 24 equipos divididos en seis grupos y que se jugará en cuatro ciudades (Dubai, Abu Dhabi, Sharjah y Al Ain).
Entre Argentina y Brasil, primero y segundo en el torneo clasificatorio sudamericano, y España, campeón europeo, han ganado ocho de las trece ediciones disputadas hasta ahora (Argentina 4, Brasil 3 y España 1). Si a esto unimos los dos triunfos de Portugal de Carlos Queiroz en 1989 y 1991, diez veces el ganador habló español o portugués.
Sólo la Unión Soviética (1977), Alemania (1981) y Yugoslavia (1987) han evitado que el Mundial Sub-20 fuera un festival latino, cuyos equipos han ganado los últimos siete campeonatos.
Argentina, campeón de tres de las cuatro últimas ediciones, estará presente con Fernando Cavenaghi, jugador de River Plate.
La selección albiceleste, actual campeón sudamericano, y su entrenador Hugo Tocalli, se enfrentan al desafío de hacer olvidar a José Pekerman, el anterior seleccionador, que en ocho años de trabajo conquistó los títulos de Qatar-95, Malasia-97 y Argentina-2001. "Ya sé que si el equipo no gana van a pedir que vuelva José; que si el equipo no juega bien será porque José ya no está, y que si gana será porque se nota la mano de él", afirma Tocalli.
España, campeón de Europa el pasado año en Oslo y vencedor del Mundial en 1999, no podrá contar con Fernando Torres (Atlético Madrid) y José Antonio Reyes (Sevilla) que ya juegan en la selección absoluta.
Los Emiratos Arabes, ansiosos por promover su fútbol al igual que su nación con visión de futuro, abren el jueves el campeonato mundial juvenil ante Eslovaquia, un equipo sin mayor tradición pero con ganas de gloria. Ninguno de los dos conjuntos del Grupo A, que competirán en la capital Abu Dhabi, están precisamente entre los favoritos, particularmente porque en otros grupos hay gigantes como Argentina, Brasil y España, pero cuentan en cambio con la ventaja relativa de que en el mismo grupo juegan Panamá y Burkina Fasso, otros dos equipos futbolísticamente modestos.