El superastro Kobe Bryant es más peligroso cuando tiene gripe y a pesar de su eficacia ofensiva los Lakers de Los Ángeles se volvieron a quedar suspirando por la victoria.
Un solo lanzamiento dramático de George Hill valió más para los Pacers de Indiana.
Hill acertó un disparo elevado sobre Dwight Howard a una décima de segundo del final y los Pacers remontaron de último minuto y resistieron una metralla de 40 puntos de Bryant para derrotar el martes en la noche 79-77 a los Lakers.
Hill terminó con 19 puntos para los Pacers, que se beneficiaron enormemente de la ineficiencia en tiros libres de sus rivales, que sólo concretaron 23 de 43.
Aunque Indiana tuvo la ventaja el mayor tiempo del partido, no podía finiquitar el partido hasta que Hill se fue al frente en una jugada de pared y desmarque con David West; superó a Pau Gasol y con delicadeza hizo un lanzamiento elevado por arriba de Howard, gran taponador de disparos.
“Es la jugada de ensueño de todo jugador, anotar la canasta del triunfo”, expresó Hill. “Así que anotarla y contribuir a la victoria del equipo fue grandioso”, apuntó.
Bryant tenía tos y jadeaba en la cancha al igual que en el vestuario. Aun así, anotó una canasta de tres puntos a 24,5 segundos del final y acumula 114 partidos en su carrera en los que logra 40 unidades.
“Fue un partido difícil para nosotros, porque no hicimos disparos”, señaló Bryant. “Encima de eso, no anotamos los tiros libres. Necesito disminuir mis errores. Diez pérdidas de balón son muchas para mí, tengo que trabajar para perfeccionar ese aspecto y reducirlo. Siento que jugué demasiado para la multitud”, apuntó.
Los Lakers tienen foja de 2-3 con el nuevo entrenador Mike D'Antoni. Los Lakers jugaban tal como se sentía Bryant; estuvieron cerca de registrar la puntuación más baja en un partido y el peor porcentaje en lanzamientos en la historia del equipo.
Sin embargo terminaron con una eficacia ofensiva de 31.6 por ciento al marcador.