¡Sorpresa! Los Juegos Olímpicos, en Río de Janeiro, Brasil prodría dar un cambio radical en la disciplina del boxeo.
Luego de haberse confirmado que los pugilistas no utilizarán cabezales protectores en la justa se disputarán en agosto, los cambios introducidos por la Federación Internacional de Boxeo Amateur (AIBA) podrían llegar incluso a permitir por primera vez la participación de profesionales y no sólo de aficionados.
Esto abre la puerta, por ejemplo, a que asista el campeón filipino Manny Pacquiao, quien ya ha reconocido que fue invitado por el presidente de la entidad, Wu Ching-Kuo.
"Si me piden que represente el boxeo, ¿por qué no? Haría lo que fuera por mi país. Sería un honor", manifestó el boxeador.
Pacquiao se está preparando para el combate que tendrá en Las Vegas contra el estadounidense Timothy Bradley el 9 de abril. La pelea que iba a marcar su retiro, según sus propias palabras, ahora podría ser una escala antes de su arribo a tierra brasileña, donde asoma la posibilidad de participar en un certamen en el que jamás intervino, pese a ser el abanderado de su país en 2008, en Pekín.
La AIBA debe pronunciarse de aquí a tres meses sobre esa reforma para abrir los Juegos Olímpicos a todos los boxeadores a partir de Río. Si se adopta ese cambio, que será sometido a votación en el congreso extraordinario de mayo, se eliminaría la distinción histórica entre los boxeadores profesionales y aficionados