El receptor venezolano Henry Blanco pegó volado de sacrificio en el noveno episodio y llevó a los Padres de San Diego a un triunfo por 2-1 sobre los Piratas de Pittsburgh.
En el duelo entre dos equipos que tienen 49 juegos por debajo del porcentaje de .500, dos de las anotaciones fueron producidas sin imparable, incluyendo la que marcó el triunfo.
Para los Padres, la victoria fue su número 3.000 en la historia de la franquicia.
El triunfo en la lomita le correspondió al relevo Luke Gregerson (2-3), que trabajó un episodio, ponchando a un enemigo.
La derrota la cargó Phil Dumatrait (0-2).