Boca Juniors venció ayer domingo 3-0 a Independiente para iniciar la defensa de su título del fútbol argentino, pero Martín Palermo, autor de dos goles, volvió a errar un penal.
Los goles de Palermo a los 16 y 46 minutos y Diego Cagna a los 41 dejaron en claro las firmes pretensiones de Boca de lograr el tricampeonato y alejó las dudas de que los problemas institucionales por pedido de aumento de premios de sus jugadores podrían distraerlo del torneo.
Todo iba sobre ruedas hasta que llegó el momento más esperado: un penal y la posibilidad de desquite para Palermo.
Pero Palermo, por quinta vez consecutiva, erró el remate desde los 12 pasos.
Además de los tres penales que erró en la Copa América en Paraguay contra Colombia, es el segundo que le detiene el arquero de Independiente a Palermo.
El fornido delantero, que no dudó en tomar el balón cuando Sebastián Pena le cometió una falta dentro del área a los 75 minutos, se paró frente al balón, respiró hondo y fusiló a Norberto Scoponi que detuvo el remate con sus pies.
El delantero y goleador de Boca levantó la cabeza mirando al cielo, arrugó la nariz y solamente esbozó una sonrisa cómplice como justificando la "mufa" que lo persigue.