TRES goles de buena factura le dieron a Panamá un triunfo merecido, pero apurado sobre Honduras en su debut en la Copa Oro anoche en el Giants Stadium.
Liderados por los legionarios Blas Pérez y José Luis Garcés, además de Carlos Rivera, los canaleros vencieron 3-2 al equipo "catracho", que tuvo mayor posesión del esférico, pero careció de la efectividad y la contundencia de los dirigidos por Alexandre Guimaraes.
A pesar de mostrarse un poco confuso sobre el terreno de juego, Panamá se fue arriba en el marcador sobre el minuto 33, cuando Carlos Rivera recibió un pase Román Torres desde la izquierda.
Rivera, uno de los mejores jugadores que tuvo Panamá, eludió al hondureño Maynor Figueroa y ejecutó un disparo infernal hacia el ángulo izquierdo del arquero Orin Vallecillo, y la pelota penetró sin dificultad para decretar el 1-0.
Honduras empató mediante Amado Guevara, una de sus figuras más destacadas, pero Panamá reaccionó más tarde con los tantos de los legionarios Blas Pérez (41) y José Luis Garcés (81).
Panamá se fue al descanso con una victoria parcial 2-1, gracias a los goles de Rivera y Pérez.
Honduras controló la pelota la mayor parte del tiempo, ante un cuadro panameño que lucía desconcertado y urgido de un hombre que manejara el balón y alimentara la ofensiva, encabezada por Blas Pérez y Nicolás Muñoz, quien destacó en la inesperada alineación inicial presentada por "Guima".
Los "catrachos" no mostraban su mejor fútbol, pero tomaron ventaja de las carencias de los panameños, que apostaron en varios pasajes del partido al juego brusco, lo cual trajo como consecuencia que el árbitro canadiense Mauricio Navarro, le enseñara la cartulina amarilla a Gabriel Gómez.
Jaime Penedo, el arquero panameño, en otra buena jornada en la Copa Oro, se vio precisado a despejar varios tiros de los hondureños, la mayoría a balón parado. Honduras siguió acosando por ambos costados, pero sin éxito. En tanto que Panamá, con Muñoz y Pérez avanzaba esporádicamente, pero sin inquietar el marco custodiado por Orin Vallecilo.
El partido cambió de rostro sobre el minuto 26, cuando fue expulsado Wilson Palacios después de cometer una falta violenta sobre Carlos Rivera.
Guimaraes aprovechó para hacer un ajuste en sus líneas y realizó el primer cambio del partido: se fue Amílcar Henríquez y entró Ricardo Phillips.
El ingreso del "Patón" le imprimió movilidad a la cintura del equipo y, en menos de 10 minutos, se vio el resultado.
Panamá atacó por la derecha de la cancha con Phillips y Román Torres. Al minuto 33, Rivera apareció solo por la izquierda y disparó un izquierdazo que no pudo ser despejado por el arquero rival: ¡Golazo!
Con la ventaja de un gol y con un hombre más, Panamá trató de dominar el juego, pero Honduras recibió un premio a la tenacidad con el gol del empate que se dio por una falta clara de Felipe Baloy sobre Carlos Pavón, que no dudó en cantar el árbitro.
Por Honduras, cobró Amado Guevara, quien tiró un misil al ángulo izquierdo que era imposible que fuera detenido por Penedo. Empate 1-1.
Panamá, bastante mejorado con respeto a la primera media hora de juego, salió a buscar el desempate y con otra jugada originada por la derecha, Román Torres hizo otro espectacular servicio al centro, que fue resuelto por el certero cabezazo de Blas Pérez, lejos del alcance de cencerbero.
Después del descanso, el partido siguió sin que ninguno de los dos mostrara nada importante, hasta que José Luis Garcés, quien sustituyó a Luis Blanco, puso el 3-1 que parecía definitivo cuando había pasado 82 minutos de tiempo corrido.
Víctor Herrera se desplazó sin marca por la banda izquierda, devolvió el balón a Garcés, quien ejecutó tiro con efecto que entró al pórtico hondureño.
Finalmente, Carlos Costly aprovechó un descuido de la defensa panameña y la mala ubicación de Penedo para marcar el definitivo 3-2.
Panamá barre en tierra de gigantes
México logró, a segunda hora, una angustiosa victoria 2-1 sobre el equipo de Cuba.