Panamá no tiene nada que perder, pero sí mucho que ganar”, este es el discurso que planteó el técnico David Rosario a los jugadores de la selección de baloncesto de Panamá para afrontar el Torneo Premundial FIBA Américas, que se disputa en Puerto Rico.
Las palabras de Rosario adquieren mayor dimensión porque el elenco nacional no cuenta con Michel Hicks, Dionisio Gómez, Rubén Douglas, Rubén Garcés, Antonio García; jugadores que le dan un valor agregado a la selección.
A estas ausencias hay que sumarle la baja del base Jair Peralta, quien se lesionó en el Campeonato Centroamericano de Baloncesto (COCABA), en Cancún.
Las ausencias de estos referentes significa perder pegada y hasta prestigio, no obstante, son jugadores que en la mayoría de los casos superan los 29 años y que en una evolución lógica de la vida deben ceder espacio a los nuevas figuras.
El problema es que esta nueva generación peque por falta de experiencia porque el cambio generacional es drástico, en realidad es muy drástico.
Sin embargo, se espera que los “novatos” Leonardo Pomare, Jamahr Warren, Joel Teis, apoyen a Danilo Pinnock, Jaime Lloreda o Joel Muñoz desde hoy a las 12:30 p.m. cuando Panamá haga su debut en el torneo ante la República Dominicana.
Está claro que Panamá necesita ganar al menos un partido para estar en la otra ronda.
En Puerto Rico, Panamá se ve como la “Cenicienta” del Grupo B en el que están Venezuela, República Dominicana, dirigida por Julio Toro; Brasil y Argentina, con sus jugadores de la NBA.
“Nosotros vamos a competir y dentro de las posibilidades a dar lo mejor posible. Sabemos que el nivel de competencia de los demás equipos nos supera en personal, experiencia y fogueo en copas y demás. Pero vamos a hacer el mejor trabajo para adelantar este proyecto de renovación”, dijo Rosario al periódico el Nuevo Día de Puerto Rico.