Llegó el avión. En el terminal aéreo de Tocumen, aparecieron a eso de las siete de la tarde del día domingo...
Adelante iba el "jefe" de FEPAFUT, Ariel Alvarado; más atrás, Rolando González, gerente de Selecciones Nacionales.
La misión Zurich había concluido, aunque sin poder decir que está cumplida.
Denuncia.
Cuenta la historia que el martes 15 de julio, Alvarado y su ladero entraron en la sede de FIFA.
Allí, los panameños fueron recibidos por el comité de competiciones, conformado por los señores: Jim Brown, director ejecutivo del Departamento de Competiciones de la FIFA; Gordon Savic, director de Competiciones; Paolo Lombardi, jefe del Departamento de Disciplina de la FIFA, y el señor Jerome Champagne, asesor del Presidente de la FIFA, Joseph Blatter.
El mencionado comité revisó los vídeos y demás pruebas, sustentando la denuncia por agresiones y racismo que presentó FEPAFUT.
Días antes en las oficinas de la federación panameña, se había recibido un fax en el que FIFA aclaraba que existían "serias contradicciones" entre los informes presentados por el comisario del partido, el señor Hugo Salcedo y la denuncia presentada. Todo muy "extraño".
Y más raro aún, hasta la presentación de Alvarado, para el organismo internacional todo había transcurrido en condiciones normales y ni siquiera tenían en su poder vídeos del encuentro. ¡Demasiado extraño!
Además, se le remitió un vídeo del partido a Ángel María Villar Llona, presidente de la Comisión de árbitros de la FIFA, con la actuación del árbitro mexicano Marco Antonio Rodríguez.
Resolución.
Lamentablemente, los tiempos de la justicia son siempre demasiado lentos, aún en el mundo FIFA.
La entidad tiene diversas instancias, en las que se debe evaluar la presentación que hizo Alvarado.
Ahora, la denuncia panameña pasará al comité disciplinario, que se reunirá en Beijing durante los Juegos Olímpicos.
Hasta entonces, es imposible tener algún pronunciamiento respecto de la determinación de FIFA.
He aquí un tema que amerita especial detenimiento: la próxima etapa de la eliminatoria se juega el 20 de agosto.
Por eso, Alvarado está moviéndose rápidamente y es posible que en las próximas horas (si es que ya no lo hizo), presente algún pedido formal para que se acelere el trato de del tema o haya alguna medida provisoria contra El Salvador, hasta tanto no haya una decisión respecto de la denuncia presentada en Zurich.
La Ley.
El artículo 58 del código disciplinario de FIFA prevé fuertes sanciones económicas, para quienes incurran en actos discriminatorios. Las multas pueden ser superiores a los 20 mil Francos Suizos (19,600 dólares).
En tanto, el estatuto de FIFA muestra en su artículo 3, titulado "Lucha Contra el Racismo, que está prohibido todo tipo de discriminación. Además, dice que cualquier infracción a dicho artículo "es punible con suspensión o exclusión".
Antecedentes.
El caso más sonado de racismo fue el sufrido por Samuel Eto’o en un partido que el Barcelona jugó, de visita, ante Zaragoza.
Los gritos racistas de la parcialidad local fueron sancionados por la Real Federación española con una multa hacia Zaragoza por la suma de 9 mil euros.