Panamá Metro conservó su reinado en el béisbol juvenil cuando anoche barrió en la serie final a Chiriquí cuatro juegos a cero con una victoria de 6 carreras a 2, llevándose la Copa Ruperto Cooper. Los metropolitanos revalidaron la corona que habían ganado el año pasado y ahora suman 15 títulos conquistados, de ellos siete han sido bajo la dirección de Cristóbal Girón, quien fue seleccionado como el mejor timonel de la temporada 2003.
De esta forma, los capitalinos cobraron venganza de la barrida que le propinaron los chiricanos en la temporada de 2001. Metro ha mantenido un dominio similar al que implantaron a finales de la década del 80 e inicios de la del 90.
De 1998 al 2000 ganaron de forma seguida; perdieron en la final del 2001 con Chiriquí, y ahora suman los campeonatos de 2002 y 2003. Son seis temporadas consecutivas llegando a la final. La serie final se caracterizó en sus tres primeros partidos por los errores y la pobre consistencia de los lanzadores, pero en el choque de ayer se observó en el terreno del Estadio Nacional un partido más peleado.
El triunfo se lo acreditó el izquierdo Félix Romero, mientras que la derrota le correspondió a Luis C. Ruiz. "Esto se debió a la dedicación y la concentración que hubo en el equipo", afirmó Girón durante la premiación como campeones.
Por su lado, Martín Crespo, director de la tropa chiricana, reconoció que los actuales campeones fueron superiores a su equipo. "Falló el pitcheo, el bateo, la defensa se nos cayó. No hay excusas, el equipo de Metro fue mejor que nosotros", sentenció Crespo.
Chiriquí abrió el marcador desde la primera entrada en las piernas de Abel Lewis con un elevado de sacrificio de Carlos Xavier Quiroz. Sin embargo, la respuesta de los capitalinos fue inmediata cuando lograron descifrar los lanzamientos del abridor chiricano Luis C. Ruiz.
Con Jorge Gómez y Kevin Ramos en posición anotadora, Manuel O. Muñoz ligó sencillo para voltear el marcador a 2-1. En ese mismo acto, Cirilo Cumberbatch, quien llegó a primera base por jugada de selección, pisó el plato luego de un triple de Concepción Rodríguez.
De ahí en adelante, tanto Romero como Ruiz se enfrascaron en un duelo de lanzadores. Los chiricanos cerraron el partido en el séptimo capítulo cuando Fernando Avendaño pisó la "registradora" con imparable de Ezequiel Colón para el 3-2.
Metro no se quedó quieto y en la parte baja del episodio amplió la ventaja con dos carreras. Muñoz sacó "hit" para remolcar a Kevin Ramos y momentos después anotó con elevado de sacrificio de Alexander Juárez, para poner las acciones 5-2. Los metropolitanos sentenciaron el partido en el octavo con otro inatrapable remolcador de Muñoz, que llevó a la casa a Ricardo Wong con el definitivo 6-2.