Que Brasil derrote y hasta lo haga por goleada a Panamá no es noticia, el desafío de enfrentar a un multicampeón como ese, es mostrar lo que se ha aprendido, en otras palabras, una declaración de intenciones.
No se puede nunca dudar de la superioridad de Brasil que anoche ganó 2-0.
En el minuto 2 Jonas Gonçalves tenía a Brasil en ventaja 1-0, resultado con el que terminó el primer tiempo, claro, ese marcador no corresponde a lo que se vio en el campo. Gabriel hizo el 2-0 en el segundo tiempo.
El problema es que Panamá no generó juego colectivo, y tampoco fue un problema para el portero Alisson que vio cómodo el partido.
La "mejorcito" de Panamá se vio en el segundo tiempo cuando el técnico Hernán "Bolillo" Gómez decidió hacer numerosos cambios porque sus titulares se vieron asustados, dubitativos y con exceso de respeto ante un Brasil que solo puso el pie en el acelerador en los primeros minutos del partido.
La forma en la que intentó jugar en el complemento invita a pensar que ese once sería el que use en la Copa América Centenario, torneo en el que Panamá tiene que escalar dos veces el Everest: Argentina y Chile, además de la incógnita que es Bolivia.