SIN importar el resultado de hoy, la selección panameña de fútbol regresará de la Copa de Naciones con un perfil alto, pero otra victoria sobre Costa Rica nos pondría a volar.
Panamá y Costa Rica se enfrentan hoy, a partir de las 6: 00 de la tarde, en El Salvador para definir al campeón de la IX Copa de Naciones de la UNCAF.
Ningún partido se parece a otro. Por más que el pasado martes les ganamos, el partido de hoy será especial.
Todo lo que haya hecho Panamá antes quedó atrás, lo que cuenta es lo que se haga hoy ante Costa Rica en la gran final.
Los canaleros jugarán un partido inédito, nunca antes habían estado en esta instancia y llegan al partido después de haber mostrado un mejor fútbol que los ticos, a pesar de que los delanteros no han anotado goles.
En el grupo de futbolistas panameños hay mucho optimismo, están conscientes de que las posibilidades dependen de ellos mismos y desean regarle el título a la afición, para que no suceda lo mismo que en la pasada Copa de Oro, donde fuimos subcampeones.
Decir que el desgaste físico influirá en el rendimiento de los jugadores, luego de jugar 48 horas antes, es una posibilidad, porque en este tipo de partidos, la inspiración y la motivación, puede influir mucho.
Los ticos que no han exhibido un fútbol vistoso, pero sí efectivo, están claros en las cualidades de Panamá, y aún se rascan la cabeza para plantear alguna estrategia.
Los panameños en líneas generales no han mostrado flaquezas en ninguna de sus líneas. Muchos creen que el partido se definirá cuando uno de los dos equipos cometa un error.
Acá los piropos no dejan de lloverle a los panameños. Lo mejor es que todos los jugadores han disputado minutos de juego y cualquiera que salga de la banca puede hacer el trabajo. A nuestro favor tendremos a los fanáticos salvadoreños, puesto que los ticos son como el equipo de Chiriquí en los torneos de béisbol de Panamá: los más odiados de la región.
Eso hasta los más niños lo saben. Por el contrario habrá que saber si hoy se recuperan los jugadores que terminaron lesionados: Anel Canales, Román Torres y Amílcar Henríquez.
El técnico Alexandre Guimaraes, está consciente de que todos los jugadores quieren jugar la final, pero hasta hoy se evaluará quienes están al 100%, por lo que es probable que se den algunas variantes con respecto al partido con Guatemala, tomando en cuenta la suspensión de Luis Henríquez. "Tengo claro disponer de un equipo sano físicamente", indicó.
"El resultado de ayer (viernes) no sirve y así me lo han restregado en la cara siempre, lo que me interesa es el juego de mañana (hoy)", señaló.
Semblanzas: ¿A quiénes recuerdas entre las personalidades que fueron tus clientes? Peri sonríe y rebusca..
HPO: Han sido tantas, desde presidentes y ministros, pasando por médicos, abogados, ingenieros, políticos..
Semblanzas: ¿Hiciste amigos entre ellos?
HPO: Si hombre.
Semblanzas: ¿A quiénes recuerdas?
HPO: Al doctor Jorge Illueca, al ex ministro Alfredo Ramírez, al Beby Arango, a César Pereira Burgos, que todavía vienen.. por aquí también viene Mitchel Doens.
Semblanzas: ¿Qué toma en cuenta un barbero pare hacer un buen corte?
HPO: Hay varios factores, desde la cara y lo que te solicita el cliente hasta algún detalle especial que te sugiera la propia fisonomía de la persona a la que peluqueas. Es un aprendizaje que se da con el tiempo, el arte lo vas adquiriendo con el tiempo: los distintos tipos de cabellos generan distintas técnicas. Cuando yo trabajé en la Zona del Canal, muchos barberos no sabían cotar el llamado cabello duro. Cuando yo comencé en el oficio trabajaba con cabello lacio, y luego aprendí el otro. Con tijera no se puede cortar fácilmente el cabello duro. Se usan máquinas y zapatas que se ponen a la máquina. En la Zona del Canal cuando llegaron los soldados negros, William , otro barbero, y yo, los atendíamos, y teníamos que quedarnos hasta lo último. Ellos hacían filas para esperar.
Semblanzas: ¿Cómo es eso de que comenzaron a llegar los soldados negros?
HPO: Primero llegaron los puertorriqueños, después los morenos, creo que fue a finales de los años 60 o entrados los 70. Vinieron soldados y oficiales. Para nosotros era cosa nueva y un problema, porque muy pocos sabían trabajar ese tipo de pelo.
Semblanzas: ¿Es difícil trabajar ese cabello?
HPO: No, no es difícil, la técnica es diferente. Por eso se hicieron diferentes herramientas.
Semblanzas: ¿Qué es lo que decide el rumbo de tu corte?
HPO: Lo decide el cliente, el estilo que quiere.
Semblanzas: Dices que influye la forma de la cara
HPO: Claro. Es importante la coherencia y el estilo que se desee.
Semblanzas: En Panamá hay varias culturas: indígenas, negros y blancos, supone técnicas distintas, ¿las has trabajado todas?
HPO: Clientes de toda clase. Un buen barbero hace cualquier corte.
Semblanzas: ¿Cómo llegas a trabajar en la Zona?
HPO: La concesión la manejaba un norteamericano que fue el que nos contrató-Hicimos la aplicación y clasificamos. Yo tendría unos 40 años. Ya era un barbero consumado. Mi único oficio ha sido el de barbero, pese a que hice estudios por correspondencia. Trabajé 14 años en las bases.
Semblanzas: Ciertamente, el barbero se hace parte de nuestra actividad. En 1980 di con la barbería Chic. Estaba sobre la avenida México y en ella trabajaban tres barberos, personas muy serias y formales, igual que la clientela que atendían: un nicaragüense, uno, el más viejo que le decían Henrriquito (quien ya falleció), y Peri. También una chica que hacía pedi y mani cure. Durante toda la década de los 80 y parte del 90, Peri fue mi barbero, hasta que lo perdí de vista, después que demolieron el edificio donde quedaba su barbería, al final de la avenida México. Así que en los años posteriores anduve de barbería en barbería, algunas muy buenas otras no tanto, pero todas con una particularidad: no le daban permanencia y estabilidad al corte. Algunas veces salían excelentes trabajos, otras terminaban por ser un sufrimiento latente hasta que el cabello crecía. Hubo un caso en que sentía que mi cabeza era como una pista de aterrizaje con asimetrías notorias. Así que una mañana tomé mi auto y decidí buscar una barbería que supiera tratar mi cabello. Aclaro, hago parte de ese ilustre grupo de panameños con el cabello duro, pero aquí también hay cabellos duros y cabellos duros, como dice Olga Alicia, mi madre. Después de recorrer vía España desde Río Abajo hasta Bella Vista, bajé por calle 46, la que da hasta el parque Urraca y me llamó la atención una barbería situada a mi mano izquierda, justo frente a la emisora La Exitosa. Se llamaba Taranto y como quien no quiere la cosa estacioné mi auto y me dirigí hacia el local. Cuando abrí la puerta, justo en el sillón que daba hacia la puerta estaba sentado mi viejo amigo. NO se si se percató del impacto del encuentro, pero ocurrió tal cual él lo describe en la entrevista. Fue como si me hubiera encontrado con un viejo familiar. En la vida hay personas que no tienen con nosotros vínculos familiares pero que por su actividad llegan a ser parte de nuestras vidas, y sobre todo, de la vida del país. Saludos Peri.