Ganar es un reto que no tiene medida. La fe de 24 guerreros es capaz de mover montañas y remecer los más fuertes troncos del firmamento beisbolero.
Panamá lleva más ilusión que calidad al Mundial de Béisbol. La cita deportiva, la 25 en la historia de los criollos, se ve como una dura conquista, más no imposible.
Panamá debutó en los mundiales de béisbol en 1941, cuando Cuba fue escenario del torneo. En esa primera prueba, fue cuarto en la tabla general de posiciones.
En su recorrido por los mundiales, las selecciones criollas han visitado distintos escenarios. Cuba, Venezuela, Colombia, Nicaragua, República Dominicana, México, Corea, China Taipei, Holanda, Italia y Costa Rica.
La mejor ubicación fue en el mundial del 2003, cuando Panamá ocupó la segunda casilla en el torneo celebrado en Cuba. Ese año, la plantilla local fue dirigida por el ex Grandes Ligas Omar Moreno.