Hoy, los mexicanos, quienes nos eliminaron de este Mundial, tienen la posibilidad de campeonar. Sin embargo, se las tuvieron que ver un poco difícil para dejarnos fuera de competencia.
Me siento orgulloso por lo que La Rojita dejó en México: buenos jugadores, buen planteamiento, táctica y una disciplina total.
Estos juveniles istmeños no serán más del montón, sino que serán unos chicos con capacidad para pensar que les ayudará a reconocer el bien del mal.
La Rojita tiene todo para triunfar en el futuro y eso se demostrará en el próximo Mundial Sub-20.
El trabajo que se viene haciendo es importante. Jorman Aguilar, Roberto Chen, Alfredo Stephens, Omar Browne y Darwin Pinzón, y todos, son el futuro de nuestro fútbol.
Un aplauso para nuestros muchachos, quienes lo dieron todo en los octavos de final ante México.