Los directores técnicos de los diferentes países participantes en el torneo preolímpico de Hershey, Pennsylvania, ya empiezan a escoger sus favoritos para alzarse con las dos plazas para las Olimpiadas de Sydney, Australia.
Manuel Lapuente, supervisor de las selecciones mexicanas, y Gary Stempel, estratega del elenco panameños, definieron a sus dos candidatos para hacerse con los dos cupos con destino australiano.
Ambos técnicos no dudaron en que México tiene asegurado uno de las dos plazas, pero diferenciaron en el país que se ganará la otra.
Mientras Lapuente considera que "futbolísticamente" el otro cupón debe ganárselo Honduras, Stempel ni parpadeo para señalar con autoridad que Panamá alcanzará por primera vez en su historia unas olimpiadas en la disciplina del fútbol.
Y es que el optimismo que se vive en la concentración de la Sub-23 es obvio, a pesar de los escasos recursos con que cuenta la Federación Panameña de Fútbol (FEPAFUT).
El proceso Stempel inició en 1996, cuando fue nombrado seleccionador de las categorías inferiores. El polifuncional inglés llegó en un momento a dirigir dos oncenos, el Sub-20 y el Sub-17.
Su primer éxito fue la conquista de la medalla de plata en los Juegos Centroamericanos de San Pedro Sula, Honduras, tras perder en la final ante Costa Rica 3-1.
Stempel continuó cosechando victorias en el plano internacional, inclusive se dio el gusto de vencer 1-0 al club Saprissa, de Costa Rica, dirigiendo al Panamá Viejo, en el partido de vuelta del torneo de Campeones y Subcampeones de la Confederación de Fútbol.
Tras eliminar a El Salvador en la primera ronda, la Sub-23 se enfrentó con éxito a las selecciones de Bermudas y la peligrosa Cuba, que por poco la elimina en un dramático encuentro que culminó 1-1.