El Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes) y la Federación Panameña de Fútbol (Fepafut) se amarraron los pantalones y tomaron decisiones concretas, de cara a lo que resta del Torneo Clausura de la Liga Profesional Fútbol (LPF) y tras los bochornosos actos de la afición y jugadores, en el juego de semifinales del pasada sábado entre Plaza Amador y Árabe Unido.
Asesorados por el subdirector de la Policía Nacional, Javier Castillo, Pandeportes y Fepafut decidió que mañana se jugará el partido de vuelta entre el Atlético Nacional y El Chorrillo, en el estadio Maracaná, donde no se habilitará la tribuna cercana a la cancha.
La final se celebrará en el estadio Rommel Fernández el próximo domingo y estudian la posibilidad de no vender licor, tal y como se hará mañana en la semifinal. Además Pandeportes evaluará de manera más detallada los daños en el Maracaná y se le cobrará al Plaza Amador, el primer finalista, y al eliminado Árabe Unido.